Almanza reaparece en Culiacán y golpea versión de entrega en EU
sábado, 30 de mayo de 2026
 Almanza reaparece en Culiacán y golpea versión de entrega en EU

Por Redacción

La reaparición pública de Marco Antonio Almanza Avilés en Culiacán abrió un nuevo capítulo en la cadena de versiones, desmentidos y vacíos oficiales que rodean la acusación presentada en Estados Unidos contra funcionarios y exfuncionarios sinaloenses señalados por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.

Luego de que se difundiera que el exdirector de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado se habría entregado a autoridades estadounidenses, Almanza apareció en un video grabado en el Jardín Botánico de Culiacán, en un intento claro por desmontar esa versión. La imagen fue el mensaje: mostrarse en un punto reconocible de la capital sinaloense para dejar en evidencia que no se encontraba bajo custodia en Estados Unidos.

La versión que lo colocaba como entregado en territorio estadounidense tomó fuerza al ligarlo con los casos de Enrique Díaz Vega y Gerardo Mérida Sánchez, también señalados en la acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Bajo esa narrativa, Almanza habría sido el tercer perfil cercano al gobierno de Rubén Rocha Moya en quedar en manos de la justicia norteamericana.

Sin embargo, su aparición pública contradice esa línea y obliga a separar los hechos confirmados de las versiones no sostenidas oficialmente. Hasta ahora, lo verificable es que Marco Antonio Almanza Avilés sí forma parte de la acusación estadounidense, sí acudió días antes ante la Fiscalía General de la República en México y sí negó los señalamientos en su contra. Lo que no ha sido confirmado por una autoridad de Estados Unidos es que se haya entregado o que se encuentre bajo custodia de ese país.

El caso exhibe el clima de confusión que ha rodeado este expediente desde que se conoció la acusación presentada en Nueva York. En Sinaloa, cada movimiento de los señalados ha sido leído como una señal política y judicial: quién comparece, quién guarda silencio, quién reaparece y quién queda fuera del radar público. En ese terreno, una versión no confirmada puede convertirse en noticia nacional antes de que exista una constancia oficial.

La reaparición de Almanza no elimina el peso de la acusación estadounidense. El señalamiento sigue siendo grave, pues lo ubica dentro de una lista de funcionarios y exfuncionarios presuntamente relacionados con una estructura de protección al Cártel de Sinaloa. Pero sí cambia el dato coyuntural: no hay elementos públicos suficientes para afirmar que se entregó en Estados Unidos.

Desde una lectura local, el video también puede interpretarse como una respuesta política y mediática. Almanza no eligió un comunicado escrito ni una defensa jurídica formal, sino una aparición visual en Culiacán. Con ello buscó disputar la narrativa desde el terreno simbólico: mostrarse libre, visible y en territorio sinaloense.

El episodio deja una lección para el seguimiento periodístico del caso Rocha y sus funcionarios señalados: la acusación de Estados Unidos es un hecho jurídico relevante, pero cada movimiento posterior debe verificarse con extremo cuidado. En este expediente, donde se mezclan señalamientos de alto impacto, intereses políticos y ausencia de información oficial completa, la precisión no es un detalle menor.

Por ahora, Almanza queda en una posición distinta a la que se difundió inicialmente: señalado por Estados Unidos, presentado ante la FGR en México y reaparecido en Culiacán para negar que se haya entregado. La pregunta de fondo sigue abierta: qué ruta jurídica enfrentará a partir de ahora y si las autoridades mexicanas o estadounidenses aclararán formalmente su situación y la del resto de los señalados.


 
 
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