EL “HUACHICAMARÓN” QUE AMENAZA A SINALOA
domingo, 18 de octubre de 2026
 EL “HUACHICAMARÓN” QUE AMENAZA A SINALOA

Productores denuncian el ingreso irregular de hasta 40 mil toneladas anuales de camarón desde Ecuador; señalan que el producto desplaza al camarón nacional, presiona los precios y pone en riesgo la rentabilidad de miles de granjas. El Gobierno federal ya realiza operativos en puntos estratégicos, incluido Mazatlán, pero los afectados observan que, tras varios años de esta situación, no se trata más que de una nueva simulación.

 

Por Santiago Rentería.

 

El camarón ecuatoriano dejó de ser para los productores mexicanos una competencia lejana. En Sinaloa, principal estado productor de camarón de cultivo del país, el sector acuícola advierte que el ingreso irregular del producto extranjero está golpeando directamente el precio, las ventas y la viabilidad de las granjas.

 

La denuncia es contundente: organizaciones de productores calculan que entre 35 mil y 40 mil toneladas de camarón procedente de Ecuador ingresan anualmente a México por vías irregulares, sin cumplir, según sus señalamientos, con las obligaciones fiscales, comerciales y sanitarias que enfrenta el producto nacional.

 

La cifra equivale a alrededor de 30 por ciento de la producción camaronera de Sinaloa, de acuerdo con estimaciones difundidas por productores, según una publicación del diario La Jornada.

 

El problema ha sido bautizado por el sector como “huachicamarón”: un producto que, de acuerdo con las denuncias, entra al mercado mexicano a precios inferiores a los que pueden ofrecer los productores nacionales y termina compitiendo en los mismos mercados, restaurantes, centrales de abasto y puntos de venta.

 

De hecho, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) reconoció la preocupación del sector y puso en marcha operativos contra el posible ingreso ilegal, mientras que las autoridades sanitarias mantienen procedimientos específicos para las importaciones legales.

 

SINALOA, EN EL CENTRO DEL GOLPE

 

Para Sinaloa el impacto adquiere otra dimensión. El estado es históricamente uno de los principales productores de camarón de México.

 

Un dictamen de la Comisión de Pesca y Acuacultura del Senado, basado en estadísticas oficiales de Conapesca, señala que en 2023 Sinaloa produjo alrededor de 118 mil toneladas de camarón, encabezando la producción nacional.

 

Por eso, las aproximadamente 35 mil o 40 mil toneladas que los productores atribuyen al flujo irregular ecuatoriano no representan una cantidad marginal para el mercado. Significan una presión adicional precisamente cuando el productor sinaloense enfrenta costos elevados de alimentación, energía, combustible, insumos, transporte y sanidad.

 

La ecuación es sencilla: mientras el acuicultor mexicano necesita recuperar lo invertido en la siembra y cosecha, un producto que llega al mercado con un costo menor puede presionar el precio hacia abajo.

 

Y el problema no termina en la granja. A principios de 2026, productores denunciaron que unas 20 mil toneladas de camarón permanecían almacenadas sin encontrar comprador en el noroeste del país, en un momento particularmente importante para la comercialización del producto.

 

El resultado, advierten, es una cadena que comienza en la granja y termina afectando a jornaleros, empacadoras, transportistas, comercializadores y comunidades enteras que dependen de la acuacultura.

 

LA RUTA DEL CAMARÓN

 

Las organizaciones productoras ubican dos grandes corredores para el ingreso irregular. En el sur, señalan a Chiapas, particularmente la zona fronteriza con Guatemala, mientras que en el norte apuntan hacia Tamaulipas y otras rutas fronterizas.

 

Raúl Leyva Retes, dirigente del sector acuícola sinaloense, ha señalado que podrían ingresar diariamente decenas de tractocamiones con camarón ecuatoriano, principalmente por Reynosa, Tamaulipas. También se han denunciado posibles cruces irregulares en la frontera sur.

 

El producto posteriormente se movería hacia los grandes centros de distribución. Una investigación periodística identificó 16 comercializadoras presuntamente relacionadas con la distribución del camarón ecuatoriano, con presencia en Jalisco, Baja California, Guanajuato, Quintana Roo, Chiapas y Sinaloa. En el caso sinaloense, fueron señaladas dos comercializadoras en Mazatlán.

 

El señalamiento resulta especialmente relevante para Sinaloa porque Mazatlán no solamente es un puerto pesquero: también funciona como uno de los principales centros comerciales y logísticos del sector en el estado.

 

EL PROBLEMA SANITARIO

 

El reclamo de los acuicultores no se limita al precio. También existe una preocupación sanitaria. El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria establece que la importación comercial de productos acuícolas y pesqueros debe cumplir una serie de requisitos documentales, pasar por revisión física y obtener el correspondiente certificado de importación. Además, la autoridad sanitaria mantiene mecanismos para prevenir, diagnosticar y controlar enfermedades que pueden afectar a peces, crustáceos y moluscos.

 

Por eso, si un cargamento entra por vías clandestinas, el problema no sería solamente fiscal o comercial: también se pierde la trazabilidad del producto y la capacidad de las autoridades para conocer su origen, condiciones de transporte y situación sanitaria.

 

Los productores mexicanos sostienen precisamente que ese es uno de los riesgos del camarón que entra de manera irregular.

 

EL GOBIERNO YA RECONOCE EL PROBLEMA

 

La presión del sector obligó a la autoridad federal a intervenir. En mayo de 2026, Conapesca informó que, por instrucciones de la Presidencia, instaló mesas de trabajo con representantes del Consejo Nacional de Productores Acuícolas de Camarón (CONPAC), Marina, Guardia Nacional, Gobernación, Senasica, Agencia Nacional de Aduanas de México, Economía y Cofepris.

 

Además, se realizaron inspecciones en 15 puntos estratégicos del país, entre ellos Tapachula, Guadalajara, Zapopan, Ciudad de México, Guanajuato, Cancún, Tijuana y Mazatlán, Sinaloa.

 

La dependencia aseguró que los operativos serían permanentes y aleatorios y habilitó una línea para recibir denuncias relacionadas con posibles actividades ilegales.

 

Un mes después, Conapesca informó que mantenía operativos y coordinación interinstitucional para combatir el ingreso irregular de productos pesqueros y acuícolas.

 

Pero para los productores la respuesta sigue siendo insuficiente. En julio, alrededor de un centenar de acuicultores bloquearon las instalaciones de Conapesca en Mazatlán para exigir acciones contra las importaciones de camarón procedentes de Ecuador, Guatemala y China. Hasta el momento, el “huachicamarón” sigue fluyendo por las fronteras porosas del país.

 

 

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