Se despide la 62 Legislatura conjurando el "albazo" contra Morena en Sinaloa
Publicado el: 13/08/2018 01:06:03 a.m. en
Se despide la 62 Legislatura conjurando el "albazo" contra Morena en Sinaloa
 

Les bastó con saber después de los resultados oficiales de la elección del 1 de julio, para que el Partido del Revolucionario Institucional, Acción Nacional, Nueva Alianza y Sinaloense presentaran lo que pareció una desesperada reforma constitucional para otorgar plena autonomía a la Auditoría Superior del Estado y acotar el control de la bancada de Morena en la Junta de Coordinación Política del Congreso en el próximo trienio que comienza en octubre, lo que significa despojar a la mayoría morenista —27 diputados de los 40— de la administración del dinero. Al final, entre sesiones turbulentas que incluyó al “showman” Roberto Cruz Castro, más conocido por avanzar en política entre traiciones y declaraciones escandalosas, que, por trabajo legislativo, como los supuestos moches de 300 mil que ofrecieron a diputados.

 

 

Por Santiago Rentería.

 

 

La turbulenta propuesta de los tres principales partidos políticos que controlan el Congreso del Estado para acotar el gran poder que tendrá la bancada de la coalición Juntos heremos historia encabezada por Morena —con 27 de los 40 curules—, terminó por ser enviada a la congeladora legislativa, justo en el último periodo ordinario de sesiones y a dos meses de entrar en funciones la 63 Legislatura.

 

 

El primer ente político en deslindarse de las reformas constitucionales en materia de auditoría y de control político de la Junta de Coordinación Política, máximo órgano rector junto con la Mesa Directiva, fue el Partido Sinaloense, que al ser reducida drásticamente su bancada por el “tsunami” morenista, optó por ser cauteloso.

 

 

En cambio, tanto el PRI como el PAN siguieron adelante con su satélite aliado de Nueva Alianza, representado por Crescenciano Espericueta, todos bajo el argumento de que se necesitaba reformar la constitución para tener contrapesos en el Poder Legislativo, pues los morenistas serán mayoría absoluta.

 

 

Con la propuesta, según los diputados de Morena como Merary Villegas, el PRI y el PAN pretendía dar un “golpe”, y con ello poder tomar decisiones con una bancada de ocho diputados, que convertirán a los priistas en la primera mayoría. Así, los priistas llevarían mano en el nombramiento de la Mesa Directiva, en el manejo de los recursos públicos del Legislativo, nombramiento de funcionarios y hasta los acuerdos, evitando que Morena aplique la “aplanadora” como ahora lo hace el Revolucionario Institucional.

 

 

Junto a este golpe en la estructura orgánica, también iba la autonomía a la ASE, la cual constitucionalmente depende del Congreso del Estado, y es la entidad que audita a todos los entes públicos del estado. Actualmente se critica que los priistas consienten al gobernador Quirino Ordaz Coppel y a los alcaldes “tricolores”, a quienes no se les ha tocado con auditorías profundas y se les han aprobado sus cuentas públicas.

 

 

“Con la autonomía de la ASE lo que pretende el PRI es que Morena no audite ni a Quirino ni a sus alcaldes, porque al final de cuentas la actual auditora del estado obedece órdenes del gobernador”, comentó Ángel Beltrán, integrante del movimiento magisterial Somos Más que 53 sumado a Morena.

 

 

Como telón de fondo en el último periodo de esta Legislatura, los diputados panistas Juan Pablo Yamuni Robles y Roberto Cruz Castro, convertido en un “showman” por sus actitudes histriónicas, que lo llevó a subir a Tribuna con su bebé de escasos meses, para emitir un discurso “en defensa de la vida” y en contra del aborto.

 

 

La farsa del Güero, como se le conoce popularmente al diputado, llevó a feministas a señalarlo de “payaso” y de usar a su hijo con propósitos políticos y sentimentales.

 

 

Entre la presión política de la nueva bancada de Morena, los guiños a nivel nacional de otro intento del PRI por vengarse tras ser derrotado estrepitosamente y las reuniones de urgencia en las cúpulas políticas, días antes de la última sesión del martes 31 de julio, varios diputados del PRI recularon en sus intenciones. La bancada del PAS, verticalmente, se pronunció en contra.

 

 

De la coordinación panista, solo Zenén Xochihua Encinso y Tania Morgan continuaron defendiendo la reforma política apoyando al PRI... Hasta que llegó el lunes 30 de julio y los anuncios de protestas no solo por las reformas llamadas Anti-Morena inundaron las redes sociales de manera local.

 

 

Por otro lado, los grupos feministas y de defensa de las mujeres también alistaron las pancartas para protestar contra la iniciativa que criminaliza el aborto en las mujeres. Todo estaba dispuesto, decían los maestros de Somos Más que 53, para la revuelta en el Congreso.

 

 

Y por la tarde, un audio filtrado a redes sociales de una conversación entre un maestro del movimiento magisterial citado, hizo explosión en la opinión pública, pues Roberto Cruz aseguraba que, por dos fuentes distintas, tenía confirmado que estaban ofreciendo moches de 300 mil pesos al diputado que apoyara las reformas Anti-Morena.

 

 

“Yo no sé cómo lo van a explicar y todo mundo va a saber que fueron maiceados (recibieron dinero), no hay explicación, la única explicación que queda es el dinero”, puntualizó. Te lo digo, los sobres están grandes, compa, yo ya tengo la cantidad que se está ofreciendo, eso, son 300 mil pesos a cada diputado que vote a favor de esa chingadera”, explicó en la llamada.

 

 

No ocurrió como otras ocasiones en que las puertas del Congreso se cerraron para los manifestantes. Los maestros tomaron por asalto la sala con gritos y los grupos feministas también hicieron lo suyo.

 

 

Sorpresa fue que la polémica reforma Anti-Morena no iba en el orden del día, solo la aprobación del presupuesto para el 2019. Debido a los gritos de los manifestantes, la sesión tuvo que ser suspendida. En algunas pancartas podía leerse las referencias a los “moches” de 300 mil pesos.

 

 

Por su parte el gobernador Quirino Ordaz Coppel negaba desde Los Mochis la paternidad de la reforma. En el Congreso, la bancada del PRI encabezada por el navolatense Víctor Godoy Angulo acusaba a Roberto Cruz por difamación. Las protestas y el discurso fue concentrado en los supuestos “moches”, pues afuera los maestros no paraban de gritarles “vendidos” y “maiceados” a los priistas.

 

 

Según los priistas, que dieron conferencia de prensa juntos, denunciarían a Cruz Castro por daño moral y le exigieron presentar pruebas. Cruz Castro se defendió: lamentó que una conversación privada fuera filtrada a los medios, pero se sostuvo: tenía forma de comprobar qué diputados le dieron la información.

 

 

“Y si quieren irse a Tribunales en los tribunales nos vamos a ver, yo sostengo lo que dije y fueron dos diputados quienes me lo dijeron, que se estaban ofreciendo 300 mil pesos por el voto de cada diputado”, declaró.

 

 

Señaló que, si los priistas estaban dispuestos a ir hasta las últimas consecuencias, él también y sería en Tribuna en donde soltaría los nombres de los dos diputados. Después de estas declaraciones, entre gritos y escándalos en el salón del pleno, transcurrió la sesión, la última del periodo. Los priistas recularon y señalaron que las reformas serían socializadas y discutidas más adelante. Aunque extraoficialmente algunos dijeron que ya no serían movidas, públicamente Víctor Godoy dejó entrever la posibilidad de una sesión extraordinaria.... aunque el tema, se prevé, quedará en la congeladora a pocas semanas del arribo de la aplanadora morenista.

 

 

DEPRIMERA VISIÓN
EN RETROSPECTIVA
REPORTAJE
VISIÓN LITERARIA
OBSERVATORIO DEPORTIVO
ENCUESTA