Rastreadores Fe y Esperanza: en busca de los desaparecidos en Ahome
Publicado el: 08/06/2019 07:06:49 p.m. en
Rastreadores Fe y Esperanza: en busca de los desaparecidos en Ahome
 

“Al gobernador no le están informando cómo están las cosas en materia de desapariciones. Hay familias que ni siquiera saben adónde dirigirse a poner una denuncia o no les hacen caso y mejor dejan así las cosas. Esto hace que quizá se vean menos asesinatos o desaparecidos, pero yo veo que el índice está más alto, está cada día peor. Antes eran pocos, pero ahora ya se nos hizo costumbre que desaparecieron a tal o cual persona, ya no nos espanta, a diario desaparecen. Así que no, señor gobernador, no hay disminución de homicidios, yo creo que lo tienen mal informado”.

 

 

 

Por Sergio Ramos.

 

 

 

El 7 de mayo de 2013, a las 20.30 horas, policías de Ahome secuestraron a Saúl Enrique Higuera Cota, de 36 años de edad. Lo fueron a buscar a su domicilio en el fraccionamiento Santa Teresa, en Los Mochis, y se lo llevaron a la fuerza para luego pedir un rescate de 50 mil pesos por su liberación.

 

 

“Llegó a su casa, le dijo a su esposa voy a descansar un rato mientras está la cena. Serían las 8 de la noche. Subió al segundo piso y en eso llegan unas personas, aparentemente elementos de la BOMU, preguntaron por él, mi cuñada les abrió la puerta, él bajó y en eso lo agarraron y lo subieron a uno de los tres carros en los que iban. Andaban uniformados con capucha, camuflajeados con ropa negra, así como andaban esos policías en ese tiempo”, señala Mario Higuera Cota, hermano de Saúl Enrique.

 

 

Tras enterarse del secuestro, Mario se subió a su auto y se fue a Los Mochis junto con sus hijos, pero antes de llegar al domicilio de su hermano le avisaron que no se acercara, que ya se habían comunicado con su esposa para pedirle que reuniera el dinero y que luego de la entrega lo iban a liberar.

 

 

“Mi hermano habló con su esposa y le dijo, junten el dinero, háblale a mi compadre y junta el dinero y entréguenlo, ahorita me van a soltar. Fueron por el dinero. Estaba uno de los niños de mi hermano llorando y el tipo que recogió el dinero le dijo no llore güero, su papá ahorita va a regresar, no se preocupe. Se llevó la bolsa y en ese momento apagaron el celular de mi hermano y hasta la fecha no hemos vuelto a saber nada de él”, relata.

 

 

Mario Higuera Cota es el fundador de Rastreadores Fe y Esperanza, el colectivo de más reciente creación en el norte de Sinaloa que se dedica a la búsqueda de personas desaparecidas en el municipio de Ahome, donde existen otros dos colectivos dedicados a esta labor (Las Rastreadoras del Fuerte y Rastreadoras por la Paz) en vista de que las autoridades se muestran indolentes y tienen que ser los propios familiares quienes, armados con picos y palas, se dedican a buscarlos. 

 

 


De Primera Noticias: ¿Tras el secuestro de su hermano pudieron interponer una denuncia?

 

Mario Higuera: Quisimos poner una denuncia ante la Agencia Antisecuestros pero no nos tomaron en cuenta porque nos informaron que el caso pertenecía a la Procuraduría Estatal. Entonces fuimos a la Procuraduría Estatal y nos dijeron que el caso pertenecía a la PGR. Al final no sentimos el apoyo de ninguna instancia. Yo tuve que ir a la Ciudad de México para entregar una carta al entonces procurador Jesús Murillo Karam. No hubo respuesta. Entonces escribí otra carta dirigida a Enrique Peña Nieto y esa sí surtió efecto. Me habló una MP Federal, que si podía atenderlos aquí en Los Mochis, y vinieron y me tomaron la declaración. Se hicieron investigaciones y estuvieron a punto de citar a una persona cuando el 15 de septiembre pasado balacearon a un comandante que posteriormente murió. Pero él ya estaba enterado de que lo iban a citar.

 

 

¿A partir de qué momento usted toma la decisión de empezar a buscar a su hermano por su cuenta?

 

 

Desde el día 8 de mayo de 2013 nos organizamos mis hermanos, amigos, familiares y empezamos a buscar en los alrededores de Los Mochis. Nunca tuvimos ni la menor idea de dónde pudiera estar. Pero empezamos a buscar en unos predios agrícolas que había en las cercanías de su casa. Y luego buscábamos en los lugares en los que a través de las noticias habíamos escuchado que dejaban cuerpos o embolsados. A mi hermano lo buscábamos vivo o tirado por ahí. De hecho, primero lo buscamos en hospitales y en barandilla, aunque nunca pensamos que mi hermano estuviera en barandilla porque se lo llevaron de su casa supuestos elementos de la Policía.

 

 

¿Durante estas búsquedas localizaron restos de otras personas?

 

Sí, bastantes. Los reportábamos a las autoridades ya que veíamos que no tenían las características de mi hermano. Cuando ya estábamos plenamente seguros, yo hablaba, los guiaba y ya ellos se encargaban. Hubo momentos en que una periodista de acá de Los Mochis estuvo comunicándose conmigo y yo con ella y me pidió de favor que cuando encontrara cuerpos le hablara y sí, le hablaba, hacía la nota y ella misma se comunicaba con las autoridades. Hubo momentos en que nos desesperábamos y nos decían que había una vidente en fulana parte, que esto, que lo otro, íbamos, nos sacaron dinero y dinero hasta que yo dije, basta, charlatanes ya no más, ya que sea lo que dios quiera, cuando dios nos lo quiera poner en el camino.

 

 


¿En qué momento decide fundar el colectivo?

 

Me decían que formara mi propio colectivo pero yo no quería. Yo quería seguir solo por mi cuenta, con el apoyo de otras personas, amigos, nos íbamos adónde me decían, yo no tenía días para la búsqueda, ni hora, salía a la hora que me llamaban y adonde me decían iba yo. Hubo veces en que no encontraba nada después de haberme pasado horas asoleándome, cansado, escarbando y todo, pero hubo muchas otras veces en que sí encontré, pero nadie con las características de mi hermano. Finalmente, en febrero pasado me convencieron de que formara el colectivo. Empezamos siendo 10 personas, después 12, y ahora ya somos más de 20 personas en búsqueda de hermanos, hijos, esposos desaparecidos. Estamos en un grupo de WhatsApp y ahí nos estamos comunicando a diario, varias veces al día, y cuando alguien nos da puntos en donde al parecer vieron algo raro. Tenemos salidas los sábados, que son de rigor, de obligación, pero si sale algo entre semana los convoco inmediatamente. O cuando nos piden apoyo familias que no fueron atendidos en otros colectivos por no pertenecer a ellos, yo no quiero saber si los conozco, si no los conozco, les damos el apoyo y nos vamos a buscarlos.

 

 

De las personas que están buscando, ¿qué porcentaje son hombres y qué porcentaje son mujeres?

 

 

90% son hombres. De entre los 20 a los 40 años.

 

 

En estos meses que llevan organizados ya como colectivo cuántos restos han encontrado.

 

Alrededor de 12 cuerpos.

 

 


¿En cuántas fosas?

 

En 11 fosas.

 

 

¿En qué lugares han encontrado estas fosas?

 

 

Las hemos encontrado en la ciudad de Los Mochis, muy cerca de los centros comerciales, en la zona urbana, pero también hemos encontrado en las playas, en terrenos agrícolas, cerca del mar.

 

 

Recientemente estuvieron en el Congreso del Estado para una reunión con diputados, ¿qué petición les hicieron?

 


La petición que yo llevaba era que supe que en Cuba se fabricó un aparato que puede buscar cuerpos humanos enterrados. Los calores que se aproximan son bastante extremos y pedimos que nos apoyaran con un aparato de esos y una retroexcavadora ya que los últimos cuerpos encontrados han estado cerca de dos metros de profundidad y necesitamos maquinaria que nos facilite la labor.

 

 

Las autoridades han informado que el número de homicidios dolosos en Sinaloa ha bajado. Sin embargo, cada vez surgen nuevos colectivos de búsqueda de desaparecidos y cada vez se encuentran más fosas clandestinas. ¿Qué opinión le merece el optimismo de las autoridades?

 

 

Al gobernador no le están informando cómo están las cosas en materia de desapariciones. Hay familias que ni siquiera saben adónde dirigirse a poner una denuncia o no les hacen caso y mejor dejan así las cosas. Esto hace que quizá se vean menos asesinatos o desaparecidos, pero yo veo que el índice está más alto, está cada día peor. Antes eran pocos, pero ahora ya se nos hizo costumbre que desaparecieron a tal o cual persona, ya no nos espanta, a diario desaparecen. Así que no, señor gobernador, no hay disminución de homicidios, yo creo que lo tienen mal informado.

 

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