La sentencia de “El Mayito Gordo”
Publicado el: 12/04/2019 01:45:44 p.m. en
La sentencia de “El Mayito Gordo”
 

Con una sentencia en México por portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, Ismael Zambada Imperial, mejor conocido como “El Mayito Gordo”, es el único hijo del líder del Cártel de Sinaloa que pelea con todos los recursos legales para obtener su libertad antes de ser extraditado hacia Estados Unidos, bajo el requerimiento de la Corte Federal de San Diego. A principios de marzo, un Tribunal le concedió un amparo que no lo exime de la prisión por el momento, solo de vicios formales en el juicio que lleva desde el penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, en donde ya lleva un total de 5 años en reclusión.

 

 

 

Culiacán, Sinaloa.- Ismael Zambada Imperial, alias El Mayito Gordo, fue sentenciado por un tribunal unitario del estado de Jalisco a 10 años de prisión por el delito de portación de armas de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, sin que hasta el momento se conozca su estutus en el proceso de extradición a San Diego, California, requerido por la Corte Federal por delitos relacionados con el narcotráfico.

 

 

Actualmente, Zambada Imperial se encuentra recluido en el penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, desde donde ha “bombardeado” con una serie de amparos administrativos contra las autoridades de la penitenciaria por motivos que van desde la administración de medicamentos hasta las visitas personales.

 

 

A principios de marzo, el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Penal le otorgó un amparo pero solo para que el juez de la causa desagregara su sentencia a la de sus otro tres coacusados que fueron detenidos junto con él hace más cuatro años, así como para que anulara cualquier prueba presentada en su contra durante las 14 horas que estuvo retenido de manera indebida por los infantes de Marina que lo aprehendieron.

 

 

Zambada Imperial es el único de los cuatro hijos de Ismael Zambada García, El Mayo Zambada, considerado por las autoridades federales como el único líder de facto del Cártel de Sinaloa, que se encuentra en una prisión mexicana, ahora con una sentencia que por unos años no lo librará de la justicia en el país.

 

 

En cambio, El Mayo mantiene al mayor de sus hijos, Vicente Zambada Niebla, en una prisión estadounidense, y a pesar de que ya lleva 11 años detenido todavía no es sentenciado de manera definitiva.

 

 

En enero pasado, El Vicentillo fue uno de los testigos de la Fiscalía que declaró contra Joaquín Guzmán Loera, El Chapo Guzmán, al rendir testimonio sobre las actividades del Cártel de Sinaloa, las operaciones de este grupo criminal que por el momento, según el gobierno gringo, dirige su padre Zambada García.

 

 

 

La voz del Mayito Gordo

 

 

Arrestado junto con otros tres de sus escoltas el 12 de noviembre de 2014 en la comunidad de El Ranchito de los Burgos, ubicado cerca de El Álamo, sindicatura de El Salado, Zambada Imperial fue sentenciado el 15 de noviembre de 2017.

 

 

El 6 de julio de 2018 sus abogados presentaron un amparo directo ante el Cuarto Tribunal Colegiado por la sentencia definitiva por el delito de portación de arma de fuego de uso exclusivo  del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.

 

 

De acuerdo con el documento obtenido por De Primera, la defensa argumentó tres violaciones de los marinos que lo aprehendieron, entre ellas que se introdujeron sin orden de cateo al domicilio de sus abuelos en esa comunidad.

 

 

Según una investigación elaborada por este medio, la madre del Mayito Gordo es doña Margarita Imperial, quien es originaria de El Ranchito de los Burgos, y a su vez tía de Eliseo Imperial Castro, alias El Cheyo Ántrax, señalado por las autoridades estadounidenses de ser uno de los operadores del clan de los Zambada.

 

 

Los abogados señalaron que en el arresto de Zambada Imperial hubo:

 

 

1) Vulneración del principio de inviolabilidad del domicilio.

2) Violación al derecho fundamental del debido proceso, pues se alegó que fue detenido de manera ilegal, se le retuvo horas de más  y sufrió tortura física.

3) Inexacta valoración de las pruebas de cargo y de descargo.

 

 

En el análisis del caso de la sentencia, el magistrado del Tribunal que amparó a Zambada Imperial señaló que no se observó que la detención haya sido realizada de manera ilegal, ya que el parte informativo de los elementos de la Marina que participaron en el operativo narra que ese 12 de noviembre de 2014, la Marina realizó un operativo vía aérea y terrestre en el poblado El Ranchito de los Burgos perteneciente a la sindicatura de El Salado, Culiacán, alrededor de las 11 de la mañana.

 

 

Sin embarto, El Mayito Gordo contó en su declaración preparatoria que eso no fue así, que ya el operativo habría comenzado a las 9 de la mañana de ese día.

 

 

 

Versiones encontradas

 

 

Pero la versión de los Marinos, que se contrapone a la del hijo del Mayo,  es que primero los elementos castrenses realizaban un sobrevuelo en El Salado, sin que señalaran que anduvieran buscando a alguien en particular.

 

 

Fue cuando desde el helicóptero observaron que de un domicilio bardeado salieron cuatro personas a bordo de una camioneta Ram Dodge color blanco con dorado, por lo que llamaron a las fuerzas de tierra. De inmediato, una patrulla naval interceptó a unos 60 metros de la casa la unidad con sus ocupantes.

 

 

En ese momento observaron que portaban armas de fuego, por lo que solicitaron que se bajaran. Dos de los cuatro portaban fusiles automáticos en sus manos. Uno de los AK-47 tenía en su cargador 30 cartuchos últiles.

 

 

El copiloto, que resultó ser Ismael Zambada Imperial, portaba una pistola calibre .9 milíetros abastecida con 10 cartuchos.  Se identificó con una credencial de motociclista con nombre falso, ya después se identificó como ante los marinos como hijo del Mayo.

 

 

En total, según el parte  informativo de los elementos navales, eran tres personas que iban con el Mayito, todas armadas. Debajo del asiento, hallaron mariguana y cristal, al parecer de consumo personal. Al revisar la unidad encontraron 4 pistolas más y otro cuerno de chivo abastecido.

 

 

En la caja de la camioneta llevaban equipo táctico, radios, cargadores y cartuchos, los cuales también fueron confiscados.

 

 

Sobre todo esto, el magistrado en el expediente de amparo razonó que la detención de estas personas no puede considerarse ilegal ya que fueron arrestados en flagrancia delictiva, y además los marinos no impidieron su libre tránsito sino hasta ver que portaban armas de fuego.

 

 

En su declaración preparatoria ante el Juez, Zambada Imperial aseguró que su aprehensión no fue como la narraron los marinos. Por principio dijo que fue a las 9 de la mañana, dos horas antes, cuando se encontraba en la casa de sus abuelos maternos cuando escuchó el rotor del helicóptero.

 

 

Al percatarse de la presencia de un helicóptero de la Marina decidió salir en una cuatrimoto en la que se detuvo en un arroyo cercano, bajo unos árboles, desde donde observó que la aeronave descendió al suelo. Acto seguido, continuó su marcha hasta el poblado de Palos Verdes, en donde abandonó la cuatrimoto para proseguir a pie.

 

 

Enseguida, escuchó de nuevo el helicóptero elevarse, por lo que decidió irse al monte a esconderse. Contó que por un lapso de tres horas estuvo escondido en una arroyo hasta que salió de nuevo a Palos Verdes, y al observar que en una escuela unos albañiles se afanaban laborando, les pidió chanza para ayudarles.

 

 

Al Mayito Gordo se le ocurrió entrar a la primaria, y contó alrededor de 10 albañiles. En uno de los salones vio a dos de ellos haciendo labor. Se afanaban en colocar las baldosas del piso. Zambada Imperial les comentó que les quería ayudar, sin comentarles que era perseguido por la Marina, así que se puso a trabajar con ellos.

 

 

En eso dos elementos de la Armada de México irrumpieron en el aula y se fueron directo sobre él para interrogarlo de por qué entró corriendo a la escuela, por qué estaba sudado y por qué traía rasguños de plantas del monte.

 

 

Se lo llevaron esposado a una camioneta oficial, y allí otro marino le preguntó si él era el hijo del Mayo Zambada, a lo que contestó que no. Les mostró una credencial de elector con otro nombre.

 

 

Pero los infantes de marina no le creyeron y comenzaron a golpearlo, según sus declaraciones. Avisaron por radio que ya tenían al hijo del Mayo, y continuaron torturándolo para que aceptara que era integrante del Cártel de Sinaloa.

 

 

Más tarde, narró, lo subieron al helicóptero y se lo llevaron al aeropuerto de Culiacán, en donde abordó un avión con destino de la Ciudad de México.

 

 

En el hangar de la Marina de la capital mexicana le tomaron fotos y videos, y esperaron a la llegada de varias camionetas blindadas para trasladarlo a la Sudprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) de la PGR, en donde fue revisado por doctores  y le practicaron estudios médicos.

 

 

Los testigos a su favor

 

 

Como testigos en su favor, al juzgado acudieron los albañiles que trabajaban aquel día en la primaria de Palos Verdes, los cuales afirmaron que, en efecto, Zambada Imperial llegó en aquella ocasión y sin explicar el motivo, les dijo que les “echaría la mano”.

 

 

Sin embargo, los jueces no tomaron con válidos los testimonios de los albañiles debido a que no comprobaron que, en efecto, ese era su oficio, y menos probaron que ellos hubieran estado presentes el 12 de noviembre de 2014 en que sucedió la aprehensión.

 

 

A los testigos la Fiscalía los cuestionó sobre si ese día había clases en el plantel, a lo que uno los albañiles respondió que no, que fueron suspendidas por los trabajos que realizaban al interior.

 

 

Pero otro de los testigos contradijo este testimonio al referir que no hubo clases debido a que la maestra estaba embarazada y gozaba de permiso.

 

 

“Circunstancias en torno a las cuales uno de los atestes difieren y se contradicen entre sí”, señala el documento.

 

 

También fueron citados a declarar otras personas que supuestamente vieron cuando Zambada Imperial dejó abandonada la cuatrimoto e incluso acudió un actuario al poblado para verificar si existía el sitio donde había dejado la unidad motorizada. Desde luego, la cuatrimoto no estaba en el lugar.

 

 

Para desestimar las aportaciones de los testigos, los jueces señalaron que los testimonios se volvieron inconsistentes, por lo que no contenían valor probatorio.

 

 

Según el documento en poder de este medio: “resulta que las circunstancias objetivas y sudjetivas  analizadas de manera integral no alcanzan el grado de verosimilitud necesario para destruir la versión de cargo”, sino por el contrario, “hacen presumir que se trata de un ardid legal formulado para defenderse de los delitos que se le imputan al acusado.”

 

 

 

Duró 14 horas sin ser presentado al MP

 

 

 

En ese sentido, cuando la defensa del hijo del Mayo alegó que fue puesto a disposición con horas de retraso, un total de 14, violando el principio constitucional de ser presentado de inmediato, en este caso sí le dieron la razón una vez que se analizaron los documentos que presentó la Secretaría de Marina.

 

 

Uno de los argumentos que dieron los marinos para justificar la demora de la puesta a disposición demorada al Ministerio Público Federal es que, al tratarse del hijo de Ismael Zambada García, líder del cártel de Sinaloa, corría el riesgo de intentar un plan por parte de su padre para rescatarlo.

 

 

“Las supuestas razones de seguridad argumentadas por los captores  en realidad constituye un pretexto para manipular la forma  y términos de su detención”, apuntó el magistrado.

 

 

Y es que se comprobó documentalmente que El Mayito Gordo fue detenido a las 11 de la mañana del 12 de noviembre y puesto a disposición a la 1 de la mañana del día siguiente, por lo que el Tribunal advirtió que no se encontró ninguna prueba de que la demora de 14 horas fuera justificada.

 

 

Por ejemplo, en el caso de que existiera algún riesgo de ser rescatado por la gente del Mayo Zambada, el tribunal puntualizó que los marinos contaban con todo el equipo y personal para impedir tal suceso.

 

 

Al darle la razón de esta violación a unas de sus garantías, los magistrados rechazaron que sea suficiente para dejarlo en libertad, pues no se comprobó que toda la aprehensión fuera inconstitucional.

 

 

Lo único que quedó inválida fue la confesión del acusado y cualquier elemento de prueba que estuviera relacionada con la demora de 14 horas. Asimismo se solicitó que se investigara el señalamiento de Zambada Imperial sobre la supuesta tortura que sufrió en las horas previas a ser enviado a la SEIDO en la Ciudad de México.

 

 

Sin embargo, en el amparo otorgado los magistrados le pidieron al juez que emitió la sentencia que Zambada García no podía ser liberado, que solo depurara los vicios del expediente.

 

 

Aunque El Mayito Gordo recibiera una sentencia menor, todavía enfrenta un juicio de extradición en su contra.

 

 

 

El expediente de extradición

 

 

 

De acuerdo con el documento de extradición, El Mayito Gordo es requerido por la Corte Federal de San Diego por participar presentamente en la organización de su padre.

 

 

Como coacusados aparece además de El Mayo, su hermano Ismael Zambada Sicarios, El Mayito Flaco, el único vástago de Zambada que actualmente permanece en libertad y haciéndose cargo de los negocios de su padre.

 

 

En cambio de Serafín Zambada Ortiz, se tiene información de que permanece en Estados Unidos en libertad, ya con su sentencia cumplida, pero a diferencia de sus hermanos, él cuenta con ciudadanía estadounidense al haber nacido en Coronado, California.

 

 

En la acusación junto con los Zambada está Iván Archivaldo Guzmán Salazar, El Chapito, él unico de los Guzmán que aparece al lado del clan de El Salado.

 

 

Se dice que dentro de unas semanas, El Vicentillo será sentenciado de manera definitiva en Estados Unidos, una vez que prestó su testimonio para hundir al Chapo.

 

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