La presidencia impuesta de Jesús Valdés Palazuelos en el PRI estatal
Publicado el: 20/12/2018 11:52:28 a.m. en
La presidencia impuesta de Jesús Valdés Palazuelos en el PRI estatal
 

Al perder la votación para reelegirse como presidente municipal de Culiacán, a Jesús Valdés Palazuelos le preocupó poco perder un cargo que ya había ocupado durante más de un año. Lo que le angustiaba era quedar políticamente inhabilitado para buscar la gubernatura de Sinaloa en la elección de 2021. Y entonces se le apareció la oportunidad de ser dirigente del PRI y desde ahí iniciar, con dos años de anticipación, la campaña para suceder en el cargo a Quirino Ordaz Coppel.

 

 

Por Redacción De Primera Noticias.

 

 

Si de algo están seguros los militantes del Partido Revolucionario Institucional en Sinaloa no es precisamente de ganar la elección de gobernador del 4 de julio de 2021, sino de que ya tienen al candidato. Al tomar las riendas del PRI, Jesús Valdés Palazuelos se mueve, habla y se desliza como candidato al máximo cargo estatal, con el que sueña desde hace un lustro.

 

Eso es lo que desencadenó la designación que se hizo desde el despacho del gobernador Quirino Ordaz Coppel para que Jesús Valdés asumiera la dirigencia estatal de un PRI devastado, desunido, extraviado y sin brújula. El saldo que dejó Carlos Gandarilla ameritaba traspasarle las riendas a quien sabe codearse con las masas populares y nadie más que el ex alcalde de Culiacán.

 

Sin embargo, podría ser que por moverse tanto no salga en la foto donde gobernador y partido decidan quién será el candidato en 2021. Una larga lista de priistas se le atravesará para frenar la estrategia madruguete, entre estos el senador Mario Zamora Gastélum, el secretario estatal de Desarrollo Social, Arturo Ruelas Echave y el secretario de Pesca, Sergio Torres Félix.

 

En la fila por la candidatura a gobernador están también Aarón Rivas Loaiza, ex secretario de Desarrollo Económico y ex presidente de Culiacán, el mismo ex dirigente priista Carlos Gandarilla García, respaldado por el grupo económico de la familia Coppel, además de Rosa Elena Millán, recién derrotada como candidata al Senado y el mismo Jesús Vizcarra Calderón, quien podría decidirse a la postulación si ve la mesa servida.

 

Para los funcionarios que integran el Gabinete de Quirino, el gobernador quiere tener muchas fichas para mover en el ajedrez sucesorio y dependerá de los resultados de cada aspirante en lo referente a la habilidad para hacer política, no tanto para lograr un buen desempeño del cargo.

 

“Ya vemos que a Quirino le gusta jugar con los tiempos, con las circunstancias y los cambios en su equipo de gobierno no dan lugar a la duda: está construyendo candidatos”, dice un colaborador estatal del círculo cercano al gobernador.


 


Sin embargo, la plataforma que le dio a Jesús Valdez es la más ambicionada por quienes se sienten con derecho a la designación del PRI en 2021.  Dan por asentado que el ex alcalde de Culiacán es el candidato asignado con bastante anticipación porque al tiempo de trabajar para recuperar el partido, sus esfuerzos están centrados en la nominación a la gubernatura.

 

“Qué más señales se quieren. Quirino Ordaz le dio la oportunidad de ser alcalde, luego le permitió buscar la reelección, enseguida lo rescató de la derrota y lo nombró secretario de Agricultura a pesar de las críticas que ello desató, y ahora lo pone frente al PRI para que lleve ventaja cuando los militantes de este partido tengan que decidir quién será el candidato a gobernador”, insiste el funcionario que también aspira a la postulación priista.

 

“Dirigente a güevo”

 

Evidencia de que todo estaba planeado para ungir a Chuy Valdés en la dirigencia del PRI en Sinaloa, y proyectarlo precozmente a la candidatura a gobernador, el proceso que lo pone al frente del partido transcurrió ágil, sin complicaciones, sacando a relucir la unanimidad de los consejeros políticos como en los viejos tiempos de estas siglas enmohecidas.

 

Como estaba escrito en el guión, el PRI podía perder una elección pero nunca la habilidad para fingir la democracia interna. Con el voto del total de los consejeros se consumó la imposición d un liderazgo que ni siquiera a la fiesta incitaba dicha asunción. El ánimo decaído de priistas desplazados en el control del Congreso del Estado y de los principales municipios de Sinaloa, no daba para festejo.

 

“Es una muy buena decisión el haber elegido a Jesús Valdés para dirigir el partido porque cuenta con una gran trayectoria y experiencia política”, exclamó Ramiro Garza, a quien le tocó consumar la faramalla de la imposición, a nombre de los delegados de Culiacán. Los aplausos fueron sintéticos, sin calor humano, por la ausencia de motivos para celebrar.

 

“A güevo que tenía que ser él. A güevo que Quirino lo tenía que sacar adelante porque es el único que tiene las fuerzas y el carisma para reunificarnos a los priistas. Ya verá usted que a güevo vamos a ganar la gubernatura con Chuy Valdés”, dice un activista del sector Los Huizaches, aferrado al PRI en medio de la desbandada que generó la derrota electoral.

 




Sin mayor trámite corrió todo en un tiempo récord. Del 14 de noviembre que Jesús Valdés dejo la codiciada titularidad de la Secretaría de Agricultura, hasta el 18 de mismo mes que le dieron el premio de “la rifa del tigre” y sin comprar boleto, lo que permeó es la imposición de dirigente y el desdén a las bases que todavía no se reponían del tsunami AMLo que los arrasó el primero de julio. Ahora recibían el último golpe: dirigente por decreto.

 

En realidad Jesús Valdés y Cinthia Valenzuela Langarica, la mujer que lo acompañó en la fórmula, sabían que nada ganaban. Obtenían la misión de resucitar a un difunto político y la obligación de cumplirle al gobernador, quien los mandó a esa encomienda.

 

El ánimo decaído se notó inclusive en la reacción de ambos. Queremos ir al reencuentro de la militancia, de los simpatizantes pero también hacer acuerdos importantes con las demás fracciones parlamentarias”, dijeron sin precisar cómo y exhibiéndose sin balsa de salvación en medio de la catástrofe del otrora invencible partido.

 

Nuevo líder, viejo PRI   

 

En cuanto Valdés Palazuelos se sentó frente al centro de control del PRI, apareció su estilo nada nuevo para recuperar terreno electoral. Al presentarse en el Congreso del Estado un punto de acuerdo para que a los campesinos se les deje de cobrar la cuota como miembros de la Liga de Comunidades Agrarias, el partido tricolor perdió la compostura.

 

Azuzados por el diputado priista Faustino Hernández, campesinos llevados al salón de plenos del Congreso se apoderaron de la tribuna legislativa y entorpecieron el avance legislativo.  Habían transcurrido diez días desde la designación de Chuy Valdés en el PRI y este ya mostraba el estilo con el que intentaría restablecer el activismo tricolor.

 

Faustino Hernández, identificado como el promotor de la alteración de la función congresista, afirmó que la maniobra de Morena en el Congreso se sustentaba en motivaciones políticas pues la intención del partido de Andrés Manuel López Obrador es crear una organización campesina, similar a la que tiene el PRI.

 

El jaloneo obligó a que el grupo parlamentario del Movimiento Regeneración Nacional suspendiera en dos ocasiones la sesión y que el jueves 29 de noviembre decidiera realizar una asamblea por la tarde, con convocatoria de última hora, para sacar adelante el exhorto de eliminar el cobro de cuotas a productores por pertenecer a la organización cenecista que representa a uno de los sectores del PRI.


 



La pelea por el ala política campesina del PRI siguió de frente. A pesar de tratarse de solo un punto de acuerdo que el gobernador puede obedecer o no, consistente en eliminar la cuota pro Liga que se les descuenta a los ejidatarios de sus cosechas, los priistas dieron la guerra como si fuesen a perder el poder mismo y al final decidieron interponer una controversia constitucional contra la decisión del Congreso.

 

Finalmente para lo que sirvió fue para mostrar el flácido músculo del sector rural priista. La aplanadora de Morena desinfló el brazo financiero de la Liga de Comunidades Agrarias, el PRI enseñó la táctica con la que irá para recuperar votos y el mismo Faustino Hernández echó abajo el ánimo al reconocer que en la elección del primero de julio muchos campesinos priistas votaron por los candidatos morenistas, decepcionados del PRI.

 

Y así acabó un movimiento que no tenía otro destino. Aferrado al corporativismo forzado, el PRI en Sinaloa se reiteró desligado de sus filiales obrera, campesina y popular y Jesús Valdés, quien desde el Revolucionario Institucional intenta la difícil tarea de ser candidato a gobernador en 2021, volvió a quedarse sin los votos del sector agrario, como le ocurrió en la elección reciente que perdió al pretender reelegirse en el gobierno de Culiacán.

 

Los pasos chuecos de Jesús Valdés

 

Si bien es cierto que Jesús Valdés Palazuelos ya tiene al PRI, también posee una hoja negra en su historial político que le estorba en el sueño de ser candidato al gobierno de Sinaloa. Además, en su partido y en la exigencia ciudadana cada vez es más necesario postular a hombres y mujeres sin mácula que menos puedan ser derribados en las casillas.

 

De Primera Noticias recoge algunos de los señalamientos que se han realizado contra quien fuera un efímero alcalde de Culiacán:



 


En 2009, diputados de la 59 Legislatura advertían que él y el priista Gómer Monárrez Lara operaban un negocio de prostitución conocido como los “Milky Way”, por lo cual la entonces Procuraduría de Justicia del Estado abrió una investigación y nunca informó de los resultados de la misma.


 

En enero de 2017 se negó a investigar y establecer sanciones contra su antecesor en la presidencia municipal de Culiacán, Sergio Torres, solapándole a este actos de corrupción como los que la organización Iniciativa Sinaloa le comprobó en la construcción del par vial.

 

En marzo de 2017 amenazó con desalojar a los que instalan el “Tianguis del libro” en la plazuela Álvaro Obregón, pero el apoyo de los cualiacanenses a este sector que promueve la lectura ocasionó que retirará dicha pretensión.

 

En agosto de 2018 el Tribunal de Circuito con sede en Mazatlán estuvo a punto de ordenar que Jesús Valdés fuera removido del cargo por el incumplimiento del pago a Jaime Ruiz Dorado, conocido como Jimmy Ruiz, quien ganó un juicio al Ayuntamiento de Culiacán por la propiedad de un terreno con campos deportivos.

 

En junio de 2018 fue acusado en la Procuraduría General de la República por supuestos delitos electorales cometidos al ser candidato del PRI, Panal y Partido Verde a la Alcaldía de Culiacán. De acuerdo con la denuncia, el 22 de mayo del mismo año se presentó en la escuela secundaria Obrero Campesina para hacer entrega a los maestros y a la directora de 250 camisetas, con la leyenda en la parte frontal de “Culiacán#JesúsValdés”.

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