Julio César Chávez: pobreza, triunfos, drogas, alcohol y malas compañías
Publicado el: 08/11/2018 04:10:29 p.m. en
Julio César Chávez: pobreza, triunfos, drogas, alcohol y malas compañías
 

 

Considerado como el mejor boxeador en la historia de México y uno de los más importantes del mundo, Julio César Chávez ha sido, también, un personaje envuelto en la polémica por los errores que ha cometido. Este libro pretende “humanizar” a la leyenda del box contando episodios hasta ahora desconocidos de su vida.

 

 

 

Por Sergio Ramos.

 

 

 

A lo largo de sus 25 años de trayectoria deportiva Julio César Chávez ganó cinco campeonatos mundiales en tres distintas divisiones de peso. Protagonizó en 1990 la que los cronistas consideran “la pelea de la década” con Meldrick Taylor. Llegó a firmar contratos por 10 millones de dólares. Cada vez que regresaba a Culiacán luego de un triunfo era recibido por miles de personas que, incluso, se quedaban días esperándolo afuera de su casa para recibir un saludo del “campeón”.

 

 

Sus triunfos le daban esperanza a una población carente de justicia social: su éxito personal era una venganza del pueblo contra el gobierno opresor. Pero Julio también se dejó seducir por la tentación del poder y él mismo fue víctima de los vuelcos sexenales que convierten en villanos a los que anteriormente fueron héroes: su relación de amistad con narcos no fue problema hasta que el barco cambió de capitán.

 

 

En este libro, Javier Cubedo narra la historia de Julio desde las anécdotas relatadas por uno de los principales testigos de sus andanzas: su hermano Rodolfo Chávez, uno de los entrenadores más destacados del box en Sinaloa.

 

 

 

De Primera Noticias: ¿Cuáles eran las principales virtudes de Julio César Chávez cuando estaba en un ring?

 

Era un fuera de serie. Primero que nada tenía un carisma tremendo que envolvía al espectador. Era un peleador muy valiente. Nunca vimos a un Julio corriendo, marrullero o abrazando. Jamás. Siempre vimos a un Julio yendo para enfrente, haciendo espectáculo. No tenía una pegada descomunal, sin embargo, todos sus golpes iban con una intensidad muy fuerte, te iba apabullando, te iba masacrando, un trabajo de cuerpo excelente, un gancho al hígado perfecto, una piel envidiable. Cuando le entraban los golpes, no lo cortaban. En la última etapa de su carrera, en el puente le hacían una cortadita, pero era un peleador aferrado, encimoso en el buen sentido. Era muy cansado luchar con Julio. No era un peleador de un solo golpe. Me refiero a que no era como Mike Tyson que con un golpe los desparpajaba y ya no se levantaban. Julio era un peleador constante y todos sus golpes iban con mucha fuerza.

 

 

¿Cuál fue el origen de la cinta roja que Chávez empezó a usar en todas sus peleas?

 

 

A Julio le decían que le estaban haciendo brujería cuando iba a pelear con Edwin Rosario. Alguien del equipo vio que tenían en una bandeja con hielo una fotografía de él. Pero Julio respondía que no creía en esas cosas. Mira, carnal, no está de más, ponte una cinta roja y con eso vamos a bloquear lo que te están haciendo, le aconsejó su hermano Rodolfo. Y así fue como Julio inició con eso de las banditas que ahora usan todos los boxeadores y que aprovechan para poner publicidad. Dice Julio que cuando subió al ring notó nervioso a Rosario y que se sacó de onda cuando le vio la cinta roja.

 

 

El alguna entrevista Julio dijo que a él no le gustaba tanto el box sino otros deportes. ¿Qué lo llevó al box? ¿Fue la necesidad de sacar adelante a su familia? ¿Vio en este deporte solo una oportunidad para salir de la pobreza?

 

 

Julio es una apasionado de los deportes. A él le encanta el basquetbol, el beisbol, el voleibol. Pero en su familia fue su hermano Rodolfo Chávez quien inició en el boxeo. Y después le seguía El Borrego, que en paz descanse. Imagínate a Julio, al ser menor, veía a sus hermanos cómo entrenaban y de repente llegaban golpeados pero con dinero a la casa. Y tus hermanos mayores son los que te van abriendo brecha. Y había muchas necesidades. Julio siempre soñó con hacerle una casa a su mamá. Ese era su objetivo. Jamás pensó con ser campeón del mundo. Las cosas se fueron dando poco a poco. Obviamente siempre le echó muchas ganas. Me dice Rodolfo que lo que lo sacó adelante y lo que lo hizo llegar a ser campeón mundial fue su carácter, ese carácter explosivo que caracteriza a Julio.

 

 


¿Qué representaban en esos años los triunfos internacionales de un deportista popular como Julio en un país tan azotado por las crisis sexenales y las desigualdades sociales?

 

 

Como bien dicen nosotros estamos acostumbrados a hacer mofa del mexicano, a hacer chistes del mexicano. México venía de devaluaciones y crisis muy sentidas, mientras que en la parte deportiva no veíamos a la Selección Nacional, que era la que más o menos movía al país, llegar a finales de un título mundial, con la FIFA. El único peleador que eran victorias tras victorias era Julio César Chávez. Y yo siento que nosotros como mexicanos nos vimos reflejados en los triunfos de un mexicano que viene de cunas tan humildes, que viene batallando y que él solo iba saliendo adelante, pues claro que nos encantaba esa historia. A todo mundo nos encantan las historias y qué mejor que una historia cercana a nosotros, lo llegamos a hacer como un súper héroe, tanto así que él paralizaba el país para ver una de sus peleas. Yo me acuerdo que las personas cerraban sus negocios para verlo. Imagínate las masas, los mares de gente que él lograba mover era impresionante.

 

 

¿Cómo ha sido la relación de Julio con el dinero?

 

 

Hay muchos mitos sobre el dinero de Julio. Muchos dicen, no, Julio se gastó todo, pero la verdad es que Julio es una máquina para hacer dinero. Yo no lo conocí cuando estaba en su apogeo cuando peleaba con el “Macho” Camacho. No me tocó esa etapa, pero me tocó la etapa nueva de Julio una vez rehabilitado. Y la verdad es que a julio siempre se le están presentando oportunidades de todo tipo. A él el dinero no lo mueve, ya vivió toda esa parte, no lo deslumbra el dinero. Él estuvo en el Principado de Mónaco, con grandes figuras, él ya tuvo jets, ya tuvo Ferraris, y él sabe que eso no es la felicidad. Claro, el dinero es importante, pero no es lo que mueve a Julio, lo que quiere ahorita es tranquilidad, estar bien con su familia, ver a sus hijos realizados.

 

 

 

¿Alguna vez peleó drogado?

 

Julio dice que conforme pasaba el tiempo cada día iba perdiendo más el respeto hacia el boxeo y hacia su persona. Dice que la verdad es que la gente no merecía eso. Fue después de la pelea con el Macho Camacho que empezó a consumir cocaína. Y cuando se ponía a entrenar porque había pelea en puerta, la dejaba de consumir. Pero conforme iban pasando los años y se le venía el tiempo encima, su adicción creció, y de repente dejaba un mes, quince días, hasta que ya no le importaba.

 

 

Él siempre ha dicho que conoció a los Arellano Félix porque es de Culiacán y a quién no conoce él, que es amigo de todos y conoce a todo mundo. ¿Es inevitable ser una estrella deportiva en Culiacán y no tener amistad con la gente del narco? ¿Es ineludible ese destino si vives en Culiacán y eres un deportista famoso?

 

 

Ahora Julio se relaciona en un medio totalmente distinto. Gracias a Dios tiene mucho trabajo. Tiene a su esposa por un lado que bastante lo ha ayudado y alejado de esas amistades. Sin embargo, en aquellos tiempos pienso que era inevitable. Julio era como un imán para las masas y como él mismo lo ha dicho, todo mundo quería una foto con él, también esas personas que, asegura, siempre fueron buenas con él y, es más, se portaban buenas de más. Lo que hicieran ellos con su vida privada, pues era su vida, pensaba Julio. Pero recordemos que logró grandes lazos no solo con narcos, sino con políticos, con empresarios, ayudó a mucha gente necesitada que lo veían como si él fuera la SEDESOL para erradicar la pobreza.

 

 


Se habló mucho de la relación con Carlos Salinas de Gortari a quien, incluso, le regaló unos guantes. ¿Consideras que Salinas de Gortari se aprovechó de la popularidad de Julio para legitimar su presidencia luego de unas elecciones bastante cuestionadas?

 

 

No tengo el gusto de conocer a CSG, pero por lo que he visto se me hace una persona muy inteligente. Y lo que Julio me contó fue que es una persona que lo ayudó mucho, que lo aconsejaba mucho. Independientemente de las intenciones que tenía CSG, Julio siente que fue una relación de mucho cariño, no nomás por parte de CSG, sino Julio hacia CSG también. Dice que todavía mantienen comunicación, ya no como antes que era presidente, pero que de vez en cuando le echa una llamada para saludarlo. Entonces eso a mí me dice que sí fue real la amistad. Salinas era en realidad un admirador, un fanático del boxeo.

 

 

Tras la llegada de Ernesto Zedillo vino la devaluación y las peleas entre la gente de Salinas y la del nuevo gobierno por ver quién tenía la culpa de la crisis. En ese contexto fue encarcelado Raúl Salinas de Gortari, pero también empezó un linchamiento contra Julio, mediáticamente unido a Salinas, se le empezó a acusar de tener nexos con los Arellano Félix y de haber evadido el pago de impuestos. ¿Consideras que se usó a Julio como parte de una venganza del gobierno de Zedillo?

 

 

Julio nunca tuvo negocios con los Arellano. Él peleaba en el Frankie Oh. Tenía una relación estrecha con Pancho Arellano. Y estaban invitando a Julio a que participara en un mega hotel que iban a construir en Mazatlán y que se iba a llamar El César. Y fue el mismo Salinas de Gortari el que lo llamó y le dijo que no se metiera ahí. Salinas siempre lo cuidó mucho. Después asesinaron a Colosio y quedó Zedillo como el candidato presidencial del PRI. Salinas le pidió a Julio que apoyara a Zedillo. Una vez que el candidato vino a Mazatlán invitaron a Julio, y ahí va, y cuando se sube al estrado la gente se puso como loca y le levantó la mano a Zedillo. Por eso a Julio le extrañó mucho la actitud que se tomó desde el gobierno hacia él. Aquí el problema principal era que le decían que pagara impuestos aquí en México, y Julio decía si yo estoy pagando esos impuestos en EUA cómo quieren que vuelva a tributar aquí.

 

 

 

Qué opinión te merece a ti como promotor deportivo el reciente contrato que Saúl “El Canelo” Álvarez acaba de firmar por 365 millones de dólares por 11 peleas en cinco años.

 

 

Al Canelo o lo quieres o lo odias. No es como en el caso de Julio al que todo mundo lo quería. Y pues desgraciadamente dejó un lugar muy difícil de alcanzar. Todo mundo está preguntándose si el Canelo va a ocupar ese lugar. Pero yo creo que él tiene su propia historia. Es una persona seria aunque no tiene el ángel de Julio. Es muy profesional y se ha ganado las cosas por él mismo. Yo siento que bien merecido. Y al ganar estas cantidades de dinero te abre otra nueva imagen de lo que viene siendo el boxeo. Cuando HBO ya no quiso presentar peleas porque ya no era un negocio, todos pensamos ¡híjole! pues qué va a pasar, pero rápido llega este contrato por esa cantidad exorbitante y ¡guau!, la verdad que bienvenido, qué bueno porque quiere decir que otros peleadores van a poder  ganar si no la misma cantidad, van a seguir existiendo las cantidades millonarias.

 

 

 

Qué consideras que deben aprender las nuevas generaciones de deportistas, de boxeadores en particular, de este relato de ascenso, caída y recuperación de una leyenda del box como Julio César Chávez.

 

 

Parte de este libro fue hecho para que a las próximas generaciones que no les tocó vivir la época de Julio sean conocedoras de la verdad, y se den cuenta de por qué cayó un gigante como Julio. Pero aquí lo más fuerte es que por más duros que sean tus problemas, puedes seguir adelante. Julio estaba en un hoyo muy feo que no se lo deseo a nadie y fue él quien salió adelante, porque por más que la familia haya sido un factor importante para que se reivindicara, fue el mismo Julio quien se hizo de agallas para seguir adelante.  Y en el deporte que sea tiene que haber sacrificios como no salir, la desvelada, la alimentación: disciplina. Pero yo siempre he dicho: cuando amas el deporte que estás haciendo no te cuesta trabajo la disciplina. Prefieres dormite temprano y no irte de vago porque tu objetivo es otro, amas más a tu deporte, entonces no cualquiera se mete a un deporte de alto rendimiento. Y los que se meten mi respeto porque no es nada fácil.

 

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