Fosas clandestinas: Los muertos que no cuentan
Publicado el: 04/06/2019 07:08:25 p.m. en
Fosas clandestinas: Los muertos que no cuentan
 

 

Con 24 fosas clandestinas encontradas en Sinaloa tan solo en los primeros cinco meses de 2019, la entidad gobernada por el priista Quirino Ordaz Coppel se convirtió en el tercer estado del país con más hallazgos de sepulturas utilizadas por lo regular por el crimen organizado para desaparecer personas, sin embargo, los números oficiales son engañosos debido a que en cada fosa se han encontrado varios cuerpos y restos humanos, algunos imposibles de contabilizar, pero los números aproximados que ofrecen las expertas en el tema, los grupos de rastreadoras en el estado, hablan de un panorama agobiante: alrededor de 155 cadáveres han sido exhumados, los cuales no aparecen en las estadísticas de la Fiscalía General del Estado, y por lo tanto parecen no existir.

 

 

Por Santiago Rentería.

 

 

Doña Mirna Nereyda Medina Quiñones, presidenta de la asociación civil Las Rastreadoras de El Fuerte, lleva la cuenta de cada cuerpo, de cada fosa, que encuentran en los páramos desolados del norte de Sinaloa. Lleva la cuenta porque sabe que, en cada víctima localizada, sin importar su estado de degradación, está la esperanza de que una familia halle la paz. Son sus tesoros que bruscamente emergen de la tierra para existir, para aferrarse a un recuerdo y para no ser olvidados.

 

 

En total, dice después de pensar un poco, la asociación que preside ha localizado de enero a finales de mayo 80 cuerpos, de los cuales solamente 27 fueron exhumados de dos grandes fosas encontradas en Guasave, la primera del 11 de abril en las inmediaciones de Juan José Ríos, en donde había 16 cadáveres, y la segunda del 1 de mayo en donde estaban once víctimas, dos de ellas mujeres.

 

 

“Nunca, desde que iniciamos con la asociación en 2014, habíamos encontrado tantos cuerpos en un periodo de tiempo tan corto, no sé si sea suerte o porque las familias están dispuestas a todo con tal de hallar a sus seres queridos”, cuenta Mirna Nereyda vía telefónica. A últimas fechas, de los once cuerpos encontrados en las inmediaciones de Casa Blanca, Guasave, ya familiares habían identificado a cuatro de ellos.

 

 

Mirna Nereyda, además, atribuye el hallazgo de más cuerpos a dos cosas: que en los últimos meses han estado siendo desaparecidas más personas, y que ahora las familias se encuentran en pie de lucha. “Yo pienso que estamos encontrando más porque nos levantamos en armas”, reflexiona.

 

 

Indica que las 80 víctimas de estos últimos meses de 2019 han sido localizadas en los municipios de Ahome, El Fuerte, Choix y Guasave.

 

 

Pero para quien el número de personas desaparecidas halladas en fosas no parece importar es para la Fiscalía General del Estado, que bajo la dirección de Juan José Ríos Estavillo, se dedica a contar solo las fosas, pero no el número de cuerpos encontrados, día a día, semana tras semana, a punta de pala y sudor de los doce colectivos de búsqueda que no descansan ninguna semana para salir a los descampados.

 

 

Y es que las cifras oficiales, tanto dadas por el Subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas como por la Fiscalía de Sinaloa, coinciden que en el estado han hallado solamente 23 fosas, más una que se sumó la semana pasada en Palmillas, Mazatlán, pero en el conteo de cuerpos, los colectivos llevan la cuenta de alrededor de 155 víctimas exhumadas. Es decir, un promedio de 6.4 cuerpos por casa entierro clandestino.

 

 

Los números engañan

 

 

Son los muertos que no cuentan. Son los que están en el purgatorio de un sistema legal que no procura justicia para víctimas y deudos. A las cifras de homicidios dolosos en Sinaloa, le faltan las víctimas encontradas en estas fosas clandestinas. Son los muertos que no hacen ruido mes tras mes y que últimamente le indican al gobernador Quirino Ordaz Coppel, al fiscal Juan José Ríos Estavillo, al secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, Renato Ocampo Alcántar, que todo va bien, que hay menos asesinatos en el estado, que ya dejamos de ser un territorio de cárteles y de impunidad.

 

 

De acuerdo con las cifras oficiales de la Fiscalía, al cierre del 30 de abril pasado se registraron 286 homicidios dolosos, pero en este mismo periodo han encontrado 155 víctimas en estas sepulturas clandestinas, lo cual quiere decir que, de ser cuantificados, habría 441 crímenes.

 

 

En diversas solicitudes de información realizadas por este medio, la Fiscalía General del Estado informó que no tiene el registro del número de cadáveres encontrados en cada fosa clandestina, pues solo se contempla la carpeta de investigación iniciada por cada hallazgo.

 

 

A los 80 cuerpos encontrados por Las Rastreadoras en la zona norte, se suman los más de 60 localizados en Mazatlán, nada más en el predio de Miravalles los colectivos del puerto recuperaron los restos de más de 40 personas y la semana pasada exhumaron otros once en Palmillas, en este mismo municipio. En la zona centro, las asociaciones de búsqueda han rescatado alrededor de 15 víctimas.

 

 

A pesar de que en Sinaloa se construyó un laboratorio forense con capacidad para identificaciones mediante el ADN, un gran porcentaje de estas personas desaparecidas y encontradas no han sido identificadas. Al ser cuestionada mediante una solicitud de Transparencia sobre el número de identificaciones, la Fiscalía respondió que no contaba con el dato.

 

 

Sinaloa, tierra de fosas

 

 

En Sinaloa desde 2011 a la fechan han sido localizadas un total de 2018 fosas clandestinas, de acuerdo con respuestas a solicitudes de información planteadas a la Fiscalía. Sin embargo, no se tiene el número precisos de cuerpos por cada una de estas fosas.

 

 

Lo más grave de la situación es que en contraste con este drama de impunidad, en este mismo periodo que abarcan ocho años y cuatro meses, solo dos investigaciones han sido judicializadas por parte de la autoridad procuradora de justicia y en solo una de ellas se ha dictado sentencia. Se trata del caso de dos policías de Ahome acusados de desaparecer a dos jóvenes, cuyos cuerpos no han sido localizados.

 

 

De acuerdo con los datos obtenidos, cada año se ha venido abultando la estadística de fosas clandestinas. En 2011 que llegó el gobierno de Mario López Valdez, fueron encontradas diez fosas, y para 2012 el número creció a catorce. Para 2013 llegó a 23, y bajó en 2014 con once. En el 2015 la cantidad registrada fue de catorce, y a partir de ese año el número creció como los colectivos de búsqueda. En 2016 fueron 26 fosas, en 2017 60 y en 2018 llegó a 38.

 

 

Aunado a la gran cantidad de víctimas desenterradas de predios que los perpetradores pretendieron dejar en el oscuro olvido, también existe el olvido oficial ya que también de 2011 a 2018 los Servicios Periciales de la Fiscalía General de Justicia han enviado un total de 571 cuerpos a la fosa común debido a que no fueron identificados, ni por familiares ni por la autoridad competente.

 

 

De ellos no se conoce la identidad, ni si un día fueron felices o tristes. Solo son un número en un banco de datos. La mayoría de los cuerpos son enterrados en el panteón municipal de la colonia 21 de Marzo, en donde descansa la fosa común más grande del estado. De una u otra forma, los desaparecidos luchan contra el olvido, luchan por rebelarse a los vivos, ya sea encontrados en una fosa clandestina, ya sea que hayan sido enviados a una tumba anónima al no encontrar a sus familiares que reclamen su destino de los seres humanos que un día fueron.

 

 

DEPRIMERA VISIÓN
EN RETROSPECTIVA

buy abortion pill online

buy abortion pill online miconsoladoryyo.com
REPORTAJE
VISIÓN LITERARIA
OBSERVATORIO DEPORTIVO
ENCUESTA