Entrevista con el colectivo "No Se Metan Con Nuestras Hijas"
Publicado el: 12/03/2019 11:24:54 p.m. en
Entrevista con el colectivo "No Se Metan Con Nuestras Hijas"
 

“Las declaraciones que hicieron las autoridades con respecto a los intentos de levantones ponen en riesgo a las mujeres y niñas debido a que aumentan la violencia porque se les revictimiza. Si tú estás siendo víctima de un delito y no te creen, te vuelven a hacer víctima de  otro delito porque te quitan credibilidad y te niegan tu derecho a la seguridad.”

 

 

 

Por Sergio Ramos.

 

 

A pesar de que las autoridades aseguran que los casos de intentos de levantones contra mujeres en Culiacán son meros rumores alimentados por las redes sociales, diversos colectivos en defensa de las mujeres señalan que se tiene el registro de varios casos ocurridos en las colonias Centro, Bugambilias, Cañadas y Chapultepec.

 

 

Dan a conocer que las víctimas han intentado interponer las denuncias correspondientes pero estas no han procedido por no haberse consumado el acto. También señalan que las autoridades no se han mostrado empáticas en el acompañamiento a las víctimas, con lo que se fomenta el desinterés por la denuncia.

 

 

Para Priscila Salas, vocera del movimiento No Se Metan Con Nuestras Hijas, el gobierno de Sinaloa hizo exactamente lo contrario de lo que recomienda la ONU en los casos de violencia de género: salir a desmentir a las denunciantes y no darles credibilidad.

 

 

“Yo creo que se debe principalmente a que los gobiernos son misóginos. La verdad no veo otra razón. No les importa la seguridad de las mujeres y las niñas. Si les importara pondrían en marcha las medidas que se requieren para prevenir, sancionar y erradicar la violencia. Pero no lo hacen porque no le quieren invertir dinero y porque no les importa”, comenta.

 

 

De Primera Noticias: ¿Cuáles han sido los elementos en común del contexto en el que se han presentado los feminicidios que ustedes han documentado desde hace un año?

 

 

Dra. Priscila Salas: La investigación de la violencia contra las mujeres y feminicidios marca que casi siempre el agresor es conocido de la familia, y en muchos casos es la pareja. Por ejemplo, en los casos ocurridos en febrero, dos fueron asesinadas por una persona que las conocía y que estaba con ellas. A una mujer la encontraron golpeada en su casa y la llevaron a una clínica particular. La otra fue encontrada en un motel adonde habría ingresado acompañada por su pareja sentimental.

 

 

¿En algunos de estos casos a los que ustedes les han dado seguimiento es posible rastrear la huella del crimen organizado?

 

 

Aunque sabemos que en Sinaloa hay mucha violencia de ese tipo, la violencia contra las mujeres generalmente, incluso aquí en Sinaloa, no tiene esas características.

 

 

En Sinaloa se implementó la Alerta de Género desde 2017. ¿Qué medidas debe adoptar el Estado y por qué no ha funcionado?

 

 

La Alerta de Género tendría que provocar que disminuyera la violencia de todas las clases contra las mujeres y niñas. En el caso de Sinaloa se ordenan medidas preventivas, es decir, de sensibilización para la sociedad, y ordena dos medidas, una de las cuales el gobierno quebrantó y la otra no ha puesto en marcha. Una es la norma 046 que previene la violencia contra las mujeres y niñas que son violadas. Y la Secretaría de Salud se ha negado a implementar la interrupción legal del embarazo en niñas violadas. Tuvimos un caso el año pasado muy sonado. Otra medida que ordena la Alerta de Género es que se implementen los protocolos de búsqueda y de atención a las mujeres víctimas y a dos años no se han implementado.

 

 

¿A qué consideran que se debe?

 

 

Yo creo que se debe principalmente a que los gobiernos son misóginos. La verdad no veo otra razón. No les importa la seguridad de las mujeres y las niñas. Si les importara hicieran algo más profundo. Pondrían en marcha las medidas que se requieren para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y niñas. Pero no lo hacen porque no le quieren invertir dinero y porque no les importa la seguridad de las mujeres y niñas. ¿Cómo reaccionaron en esta ocasión con las denuncias de los levantones de las chicas? Salieron a hacer exactamente lo que la Organización de las Naciones Unidas dice que no debes hacer: desmentir y decir que son falsas y que son leyendas y no darles credibilidad.

 

 

¿Ustedes qué reportes tienen sobre estos levantones?

 

 

Del caso más reciente que tenemos sabemos que ya se presentó denuncia. Tiene que proceder la investigación. Las chicas de la Red de Acompañamiento fueron a buscar el apoyo del subsecretario de Derechos Humanos y Atención a Víctimas, y parece ser que la respuesta, a pesar de que fue ofrecida, no fue la que se esperaba, es decir, no fueron atentos, no fueron empáticos, no atendieron como se debía a la chica y a las personas que las acompañaban para darles la debida atención. Nosotros estamos muy claros que ninguna mujer inventa las situaciones de violencia porque socialmente eso está muy mal visto. Entonces qué vemos: vemos muy mal que las autoridades de seguridad y que todas esas personas salgan a decir que son mentiras.

 

 

Hay una revictimización por parte de los servidores públicos hacia quienes se atreven a denunciar.

 

 

Yo te decía que las declaraciones que hicieron las autoridades ponen en riesgo a las mujeres y niñas debido precisamente a que aumentan la violencia porque se les revictimiza. Si tú estás siendo víctima de un delito y no te creen, te vuelven a hacer víctima de  otro delito porque te quitan credibilidad y te niegan el derecho a la seguridad. Con esto disminuyen las demandas de las mujeres, se desalientan las demandas y también que las mujeres hablen de otro tipo de violencia ¿por qué? Porque no les van a creer.

 

 

Se perpetúa la impunidad.

 

 

Así es. Los agresores se sienten más seguros para violentar a las mujeres y niñas porque salen las autoridades a decir que no les creen, que son una partida de mujeres escandalosas, y por lo tanto los agresores saben que quien los denuncie no va a ser tomado en cuenta. La mujer en este caso no tiene credibilidad, no es una persona sujeta de justica, sujeta de derechos.

 

 

Háblanos sobre el tratamiento que se le da en los medios al tema. ¿Consideras que sigue habiendo sexismo y machismo en el tratamiento de las notas sobre feminicidio y violencia de género?

 

 

En algunas ocasiones, como en este caso, yo creo que sí ha habido sensibilidad de los medios para difundir y justamente para cumplir su papel social, que es el de sensibilizar a la sociedad y visibilizar un problema que está siendo acallado por las autoridades. Sin embargo, en otras ocasiones los medios sí han contribuido a revictimizar y a perpetuar los estereotipos de género. Sin embargo, creo que existe una sensibilidad personal de muchos y muchas periodistas en donde hacen suyo este tema y ellos de manera personal contribuyen a que sea un tema mejor tratado cada vez.

 

 

Háblanos sobre los aspectos culturales que fomentan el machismo y que culminan en el feminicidio.

 

 

En realidad el machismo no es el que fomenta los estereotipos. Es la cultura androcéntrica que tenemos. Porque muchas veces el machismo lo detectamos de manera muy fácil, pero otras actitudes androcéntricas no las detectamos tan fácilmente. Como en este caso, por ejemplo, ninguna autoridad pretendió ser machista ¿te das cuenta? Si ellos hubiesen pensado que serían considerados machistas no lo hubieran hecho. Como ellos están tan acostumbrados a una conducta autoritaria, salieron y dijeron no es cierto, y apelaron a los estereotipos de género. ¿Qué dijeron? Dijeron que son mentirosas, que son escandalosas. Justo eso es una cultura androcéntrica que señala que ancestralmente las mujeres mentimos y exageramos, somos muy emocionales y muy irracionales, y acusan a las víctimas de estar queriendo causar pánico social, cuando en realidad quienes causan pánico social son las autoridades ¿por qué? Porque evidencian su falta de sensibilidad social, de disposición para hacer cumplir las leyes y además violentan a las víctimas.

 

 

En el caso de los feminicidios la impunidad sigue siendo muy elevada. ¿Esto se atribuye al nivel de impunidad general que reina en la justicia en México o a que estos casos en particular interesan aún menos resolver?

 

 

Sí, interesan aún menos, pero a eso se juntan las condiciones estructurales. Por un lado, hay impunidad general como dices, y por otro, no hay una investigación que sea seria. Por ejemplo: la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le dio a México una sentencia en 2009 relacionado con los casos que las mujeres y los colectivos de Ciudad Juárez llevaron ante la corte por la impunidad en los feminicidios. ¿Cuál fue la sentencia? La sentencia fue que en todo México se implementara el protocolo Alba y otros procedimientos para buscar a las mujeres y a las niñas. ¿Por qué se hace énfasis en estos protocolos de búsqueda? Porque resulta que hay al menos 15 delitos de violencia contra las mujeres que comienzan con una No Localización o Desaparición. O sea, si queremos disminuir la violencia contra las mujeres y niñas tenemos que poner énfasis en estos protocolos de búsqueda de mujeres desaparecidas o no localizadas. Esto es de 2009. En México no se implementó el protocolo Alba de manera nacional. Al gobierno de la república no le importó. Y solamente algunos estados lo implementaron de manera voluntaria, entre ellos, Chihuahua, Nuevo León, Jalisco y Veracruz. Entonces, si no implementas un protocolo de búsqueda y si no se emiten fichas de búsqueda oficial en los estados pues no tienes una manera de investigar que sea adecuada. Por ejemplo, en Sinaloa no se emiten fichas de búsqueda para personas mayores de edad. Y hablo de personas en general. Si un varón o una mujer mayor de edad desaparece en Sinaloa no va a haber una ficha oficial de búsqueda, por lo cual, no habrá una investigación adecuada de ese delito de desaparición y no vamos a saber por qué desapreció y mucho menos lo vamos a encontrar con vida. El protocolo Alba está sugerido por la CIDH para todo México y por la alerta de violencia de género para Sinaloa particularmente. Y no lo tenemos.

 

 

¿El caso de los feminicidios en Sinaloa tiene algún contexto particular con respecto a la situación que se vive en otros estados?

 

 

Desde mi punto de vista el feminicidio en Sinaloa tiene las características del feminicidio en todo el mundo: son asesinadas por sus parejas o por sus familiares. En el caso de los intentos de levantones lo platicamos el lunes en una reunión que tuvimos en la Fiscalía. Ahí hablamos de por qué no se llevaban a las chicas, de por qué quedaba en intento de levantón. Hay diferentes situaciones de por qué no se las llevaron: que porque alguien las ayudó, que porque alguien traía un taser, que alguien corrió, que alguien salió a apoyarlas. Hay una gama de cosas, pero solo podremos hablar de un distintivo particular cuando en Sinaloa se comience a investigar de manera seria, cuando se comiencen a implementar esos protocolos. Yo no te podría decir si están relacionados con trata de personas o con el crimen organizado. Están relacionados con sus parejas, eso sí, porque de los tres feminicidios registrados en febrero, dos tienen que ver con sus parejas sentimentales. Ahora, los levantones podrían estar relacionados con otra clase de violencia, sí.

 

 

 

 

 

 

 

 

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