En 2019 nivel de paz se deterioró en México 4.3%
Publicado el: 25/05/2020 04:27:25 p.m. en
En 2019 nivel de paz se deterioró en México 4.3%
  

 

El impacto económico de la violencia en México se calcula en más de 4.5 billones de pesos, cifra equivalente al 21.3% del PIB nacional. De acuerdo con el más reciente informe de IPM, el nivel de paz en nuestro país se ha deteriorado 27.2% en los últimos cinco años.

 

 

 

Por David Fuentes M.

 

 

 

Durante 2019 el nivel de paz en México tuvo un retroceso de 4.3%, debido a un aumento del 24.3% en la tasa de delitos, aunque el número de homicidios se desaceleró con respeto a 2018 al presentar el incremento más bajo registrado en los últimos años.

 

 

De acuerdo con el Índice de Paz México publicado recientemente por el Instituto para la Economía y la Paz, que mide de manera integral la violencia y el impacto económico que esta genera en los países, la tasa de homicidios se desaceleró en 2019 al crecer solo 1.4%, a diferencia de lo que sucedió en 2017 y 2018, cuando la tasa de homicidios había registrado incrementos de 11.4% y 6.1%, respectivamente. 

 

 

Sin embargo, los 35 mil 588 homicidios dolosos registrados por el Sistema Nacional de Seguridad Pública en 2019 constituyen el mayor nivel de violencia registrado en México desde que comenzaron a contarse los homicidios de manera oficial.

 

 

“En medio del cambiante panorama delictivo de México, la extorsión y los delitos de narcomenudeo han aumentado constantemente por la continua fragmentación de los grandes grupos de la delincuencia organizada. Dicha fragmentación ha detonado una diversificación de las actividades delictivas, violencia extrema y un alza imparable de la tasa de homicidios en México, ya que los grupos más reducidos se disputan el control de territorios y de las rutas de trasiego de droga”, señala el informe.

 

 

El estudio da a conocer que los estados de Baja California, Colima, Quintana Roo, Chihuahua, Guanajuato, Guerrero, Morelos, Zacatecas y Tabasco son las entidades “Menos Pacíficas” de México, en contraste con Yucatán, Tlaxcala, Chiapas, Campeche, Nayarit, Hidalgo, Coahuila e Hidalgo, que son consideradas las “Más Pacíficas”. Sinaloa se ubica en el lugar 18 de las 32 entidades de la república.

 

 

Los indicadores que toma en cuenta el estudio para medir los niveles de paz en un estado son homicidios dolosos, delitos cometidos con violencia (robos, asaltos, violencia sexual, violencia familiar), delitos cometidos con armas de fuego, crímenes de la delincuencia organizada (secuestros, extorsión, tráfico de drogas y trata de personas) y casos de personas que se encuentran en un centro penitenciario sin una sentencia.

 

 

El nivel de paz en México se ha deteriorado 27.2% en los últimos cinco años. Dicho deterioro obedeció, sobre todo, a que la tasa nacional de homicidios se incrementó 86%, al pasar de 15 muertes por cada 100,000 habitantes en 2015 a 28 en 2019. Desde 2015, sólo siete estados han presentado mejoras en las tasas de homicidios. El mayor avance correspondió a Baja California Sur, en donde se redujo la tasa a menos de la mitad para ubicarse en 10.3 muertes por cada 100,000 habitantes.

 

 

En ese mismo periodo la tasa de delitos con violencia subió 40%, mientras que las tasas de delitos sexuales crecieron 60%. La violencia con armas de fuego también va al alza: a nivel nacional, la tasa de delitos cometidos con estas armas se elevó más del doble, al pasar de 13.6 por cada 100,000 habitantes en 2015 a 29.6 en 2019. Desde 2015, la tasa de crímenes de la delincuencia organizada ha aumentado más de 46%. El mayor deterioro se observó en la tasa de delitos de narcomenudeo, que se incrementó 75%.

 

 

“Los conflictos dentro de las organizaciones criminales y entre estas se han propagado, provocando un incremento significativo de la violencia. Entre 2006 y 2018 hubo 35 conflictos de cárteles, en los que intervinieron 42 organizaciones criminales o algunas de sus facciones. La gravedad de la situación se hace patente si se considera que el homicidio es ahora la principal causa de muerte entre las personas de 15 a 44 años, y la cuarta más frecuente entre niños de cinco a 14 años”, revela el informe.

 

 

El Cártel de Sinaloa está directamente ligado al incremento de la violencia en algunas regiones de México, señala el documento, que menciona el recrudecimiento de los homicidios en Tijuana, los cuales se atribuyen a la guerra que sostiene la Federación de Sinaloa contra el Cártel Jalisco Nueva Generación en alianza con lo que queda del Cártel de Tijuana o Los Arellano Félix. Lo mismo sucede en Chihuahua, que se clasifica como el cuarto estado menos pacífico, lo que se atribuye a la presencia de cárteles como Los Zetas, Sinaloa y La Línea.

 

 

En el caso de Sinaloa, el informe habla de una mejora entre 2015 y 2019, lo que le permitió ascender 12 sitios en la clasificación, de la posición 30 en 2015 al lugar 18 en 2019. Mejoró en cuatro de los cinco indicadores, pero más en cárcel sin sentencia y crímenes de la delincuencia organizada. Al tiempo que el número de personas privadas de la libertad sin una sentencia condenatoria se redujo 54.3%, la tasa de crímenes de la delincuencia organizada mejoró 50.9% entre 2015 y 2019.

 

 

Sinaloa, que llegó a tener la segunda más alta tasa de homicidios en 2015, reportó una mejora de 8.3% en los últimos cinco años. Su tasa de homicidios es ahora de 30.2 por cada 100,000 habitantes. Sin embargo, el informe no contempla el delito de desaparición, por lo que la baja en la tasa de homicidios es debatible, toda vez que se ha documentado un aumento considerable en el número de personas “levantadas” y desaparecidas, cuyos cadáveres son encontrados meses o años más tarde por los colectivos de búsqueda de personas.

 

 

El informe señala que pesar de que se encuentra en niveles críticos de violencia, México destinó 0.7% de su PIB a la seguridad interna y el sistema judicial en 2019, lo que significó la proporción más baja de todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de ahí que se le dificulte desarrollar capacidades suficientes en su sistema judicial para hacer frente a las necesidades del país.

 

 

Para atender efectivamente la violencia, recomienda el informe, México debería mejorar e incrementar su gasto en el sistema de justicia penal. Es decir, invertir más y mejor. Por ejemplo, México tiene en promedio 3.6 jueces y magistrados por cada 100,000 habitantes: cuatro veces menos que el promedio global. Este déficit restringe la capacidad del sistema judicial para procesar casos y, por ende, hay elevadas tasas de impunidad.

 

 

El impacto económico de la violencia en México se calculó en 4.57 billones de pesos (US$238 mil millones) en 2019, cifra equivalente a 21.3% del PIB nacional. Si México redujera su tasa de homicidios en 10% —lo cual es un objetivo alcanzable—, el impacto económico del homicidio disminuiría en 219 mil millones de pesos.

 

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