El retorno de “Chuy Toño”... al banquillo de los acusados
Publicado el: 14/03/2019 03:00:13 p.m. en
El retorno de “Chuy Toño”... al banquillo de los acusados

 

El ex director de la Policía Ministerial del Estado, visto por el gobierno de Mario López Valdez como el “superpolicía” salvador, podría volver eventualmente, pero al banquillo de los acusados luego de que durante el juicio en contra de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, saliera su nombre a relucir en por lo menos dos ocasiones y de dos fuentes testimoniales distintas que lo ubican como jefe policiaco al servicio del Cártel de Sinaloa, tanto de la facción de Ismael Zambada García como del capo originario de La Tuna, Badiraguato. La Fiscalía General de la República ya inició un expediente por el caso, que podría derivar en una posible aprehensión de encontrar responsabilidad penal en el escuinapense.

 

 

 

Por Redacción De Primera Noticias.

 

 

 

Jesús Antonio Aguilar Íñiguez se había instalado en Culiacán tras abandonar el cargo que ocupó dos veces en su vida, la primera vez durante el sexenio del gobernador Juan S. Millán Lizárraga y la segunda con Mario López Valdez, e incluso fue visto en una ocasión ejercitarse en un gimnasio de la ciudad, ya libre de responsabilidades y con una pensión de casi 50 mil pesos mensuales, cortesía de su amigo el ex mandatario López Valdez.

 

Parecía que al ex jefe policiaco le pintaba todo bien, hasta que sobrevino el juicio contra El Chapo Guzmán, el capo que Estados Unidos intenta poner como el sujeto que encarna todos los males de la violencia y el crimen organizado trasnacional, dejando fuera a corporativos que lavan dinero y políticos de esta y otras fronteras que se benefician de esos recursos.

 

Después de todo, Chuy Toño salió bien librado de un primer juicio que lo involucró con el crimen organizado después del asesinato —ordenado por el Chapo, ahora se sabe— de Rodolfo Carrillo Fuentes, El Niño de Oro, en septiembre de 2004 en Plaza Cinépolis. La entonces Subprocuraduría de Investigación de Delincuencia Organizada de la PGR encausó una orden de aprehensión en contra de Aguilar Íñiguez a fines de ese mismo año, por el delito de delincuencia organizada y lavado de dinero.

 

Para ese momento, Aguilar Íñiguez, junto con su grupo compacto de la Ministerial, ya había presentado su renuncia al puesto y buscó apoyo legal para evadir la prisión.

 

A Chuy Toño, la SIEDO, no solo lo relacionó con el Cártel de Sinaloa, como elemento de protección a los narcos, sino como agente activo dentro de la organización, y además le relacionó su inesperada fortuna personal con esas relaciones. El ex jefe policiaco de Millán logró ampararse y para 2008 un Tribunal Colegiado lo absolvió de la orden de aprehensión en su contra: Chuy Toño logró demostrar, al menos con documentos, que casas de valor millonario en Mazatlán y una línea de camiones, eran producto de una herencia que recibió su esposa Ramona.

 

También acusados de cohecho y delincuencia organizada, el resto de sus mandos fueron absueltos, entre ellos el ex subdirector Martiniano Vizcarra Burgos. La PGR no logró demostrar fehacientemente las complicidades.

 

De ahí que cuando Mario López Valdez lo postuló como jefe de la Ministerial en 2011 en que llegó a Palacio de Gobierno, Chuy Toño anduvo por varios medios de comunicación con su carpetita bajo el brazo, en el que leía que fue absuelto y que no se le comprobó ningún delito. “Soy inocente”, decía.

 

De este modo, López Valdez y su gobierno lo apoyó contra viento y marea, aún cuando el jefe policiaco no aprobó ninguno de los tres exámenes de control de confianza realizados por la federación, necesarios para ocupar un alto mando policiaco en cualquier estado del país. Simplemente Malova se pasó por el arco del triunfo la Ley Nacional del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

 

Incluso dijo que “con blancas palomas no podemos combatir el crimen”, manchando de facto el “plumaje” del mando policiaco, que en realidad nunca contuvo con sus estrategias la ola criminal, en virtud de que el sexenio de Malova terminó como uno de los más violentos de las últimas décadas, al registrarse más de seis mil homicidios en su periodo, superando a su antecesor Jesús Aguilar Padilla, que terminó con más de cinco mil.

 

Fue Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, el primer testigo de cargo que mencionó a Chuy Toño en los primeros días de enero pasado; lo mencionó como un amigo de su padre, Ismael Zambada García, alias El Mayo, y aseguró que fue él quien lo puso como director de la Policía Ministerial en Sinaloa. Como se sabe, El Vicentillo fue arrestado en 2008, por lo que, según la información, se pudo referir a la época de Juan Millán.

 

Además, Zambada Niebla —declarado culpable también por narcotráfico— aseguró que Aguilar Íñiguez colocaba a los comandantes de las sindicaturas de El Salado, Costa Rica, Quilá, entre otras que circundan el territorio del Mayo Zambada en Culiacán. Lo dijo no porque le preguntaran por él, sino porque declaró sobre el modus operandis del Cártel de Sinaloa para coptar mandos policiales y del Ejército.

 

Sin embargo, no se ventiló en la audiencia del Vicentillo una prueba documental. Tal dato llegaría con el testimonio de Dámaso López Núñez. El Licenciado, a diferencia de Zambada, nunca mencionó a Aguilar Íñiguez, pero la Fiscalía presentó como prueba de que El Chapo continuaba coordinando a su organización criminal desde el penal de máxima seguridad de El Altiplano, dos cartas escritas a mano.

 

El redactor de las cartas fue El Chapo, afirmó la Fiscalía, y quien las recibió a través de los abogados defensores fue El Licenciado. En ellas, además de especificar órdenes, también señalaba a Chuy Toño como un jefe policiaco que trabajaba con el Cártel de Sinaloa:

 

“Le escribí a mi comadre, la del Casino, la esposa de Don Pedro, y le dije que le pidiera a Don Pedro que se asegure de que Chuy Toño los respeta a todos. Y ella inmediatamente habló con Don Pedro y le dio órdenes a Chuy Toño, para que se comportara como debía. Para cualquier cosa que tenga que ver con Chuy Toño, hable inmediatamente con mi comadre en mi nombre y ella resolverá cualquier problema”, dice el fragmento de la misiva.

 

De este modo, el delegado de la Fiscalía General de la República, entrevistado por un medio de comunicación en Sinaloa, declaró que, tras esta información, la FGR abrió un expediente de investigación en contra de Jesús Antonio Aguilar Íñiguez.

 

Víctor Manuel Martínez Mendoza, aseguró a Noroeste que las “unidades centrales” de la Fiscalía abrieron “expedientes” en contra de Chuy Toño luego de que fuera mencionado por varios testigos en el juicio contra Joaquín Guzmán Loera.

 

“Se iniciaron, hasta donde tengo conocimiento, expedientes, no aquí en la delegación, pero sí en las unidades centrales”, señaló Martínez Mendoza. “Así lo ordenaron nuestros jefes en oficinas centrales y así es como se están llevando”.

Durante su estancia en la Policía Ministerial, grupos del crimen organizado enemigos del Cártel de Sinaloa, como los Beltrán Leyva, acusaron al jefe policiaco y al gobierno malovista de apoyar al Chapo y al Mayo Zambada, incluso en los primeros meses de la administración de López Valdez.

 

Y es que los operativos policiales se concretaron a Los Mochis, El Fuerte, Guasave y Mazatlán, que eran los enclaves de células criminales que respondían a las órdenes de los Beltrán Leyva. Esta versión siempre fue negada por las autoridades, aunque hoy se sabe por los testimonios de los testigos en el juicio de Nueva York, que hasta los altos mandos de la cúpula de la Policía Federal apoyaban al Cártel para atacar a organizaciones enemigas.

 

Con todo esto como trasfondo, en 2017, a unos meses de salir del cargo, Chuy Toño se jubiló con una pensión mensual de 49 mil 786 pesos gracias a los cambios que se le hicieron a la Ley de Seguridad Pública en el Congreso del Estado por órdenes de Malova y que redujo de 30 a 25 años los años de servicio para acceder a la jubilación.

 

 

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