El clan de Los Zambada libra sus sentencias en Estados Unidos
Publicado el: 1/17/2020 6:18:18 PM en
El clan de Los Zambada libra sus sentencias en Estados Unidos
 

 

A puro golpe de paciencia y gracias a las negociaciones que ha realizado, el clan de los Zambada parece fortalecerse cada vez más con la inminente liberación de José Rodrigo Aréchiga Gamboa, El Chino Ántrax, con la cada vez más cercana liberación de Vicente Zambada Niebla y con una sentencia cómoda a favor de Reynaldo Zambada García; ahora que ha sido presentado ante el Juez Federal de San Diego, Ismael Zambada Imperial también podría alcanzar beneficios legales en su favor. Aunque en la última década los golpes a esta facción del Cártel de Sinaloa han sido fuertes por parte del gobierno mexicano y estadounidense, todavía se encuentra lejos de ser desmantelado completamente. En Culiacán se habla que las células vinculadas a este grupo mantienen sus operaciones delincuenciales boyantes y, con el retorno del grupo completo, se prevé un reforzamiento en esta ala de uno de los cárteles más mediáticos de este hemisferio.

 

 

Por Redacción De Primera Noticias

 

 

Culiacán, Sinaloa.- Mientras que la salida de prisión de quien fuera uno de los principales jefes de sicarios del capo Ismael Zambada García, José Rodrigo Aréchiga Gamboa, alias El Chino Antrax, está programada para abril de 2021, la liberación de su hijo Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, se estima que sea en 2024, esto después de alcanzar una reducción de su condena a sólo 15 años de encierro debido a las informaciones valiosas que aportó sobre las actividades de varios capos del Cártel de Sinaloa, entre ellas Joaquín Guzmán Loera.

 

 

Pero a la par de que tanto El Vicentillo como El Chino Ántrax ya tienen una ruta definida en cuando a su permanencia en la cárcel, todo esto aceleró la extradición de Ismael Zambada Imperial, El Mayito Gordo, quien fuera detenido en noviembre de 2014 en la casa de su madre en la comunidad de El Ranchito de los Burgos. Zambada Imperial fue presentado el pasado 20 de diciembre ante el Juez Federal de la Corte de San Diego, California, en donde se declaró no culpable de las acusaciones.

 

 

En todo caso, y sea cual sea la ardua batalla legal que emprenderá la defensa del Mayito Gordo, se estima -en base a las imputaciones que tiene- que sea sentenciado a menos de 10 años, ya que los cargos más importantes que tiene en su contra son conspirar para importar menos de 5 kilogramos de cocaína, menos de 1000 kilogramos de mariguana, menos de 5 kilogramos de metanfetamina y algunos gramos de heroína. Contando los 5 años que llevaba de prisión en el penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, El Gordo podría quedar libre en pocos años más.

 

 

La audiencia próxima en el que los abogados del hijo del Mayo comparecerán previo a un juicio fue fijada para el 7 de febrero de este año en curso.

 

 

Al caso Zambada Imperial se suma la liberación previa de su hermano Serafín Zambada Ortiz, quien cumplió con sus 5 años de condena el pasado septiembre de 2018. En cambio, Reynaldo “El Rey” Zambada, hermano del capo oriundo de la sindicatura de El Salado, todavía no cuenta con una sentencia que defina su permanencia en la cárcel, sin embargo, es uno de los integrantes del clan sinaloense que ha colaborado de manera más activa con la justicia norteamericana al convertirse, junto con su sobrino, en testigo cooperante.

 

 

“El Rey” Zambada no sólo fungió como testigo de relevancia en el juicio contra El Chapo Guzmán en la Corte Federal de Brooklyn, sino que además de sus testimonios se desprendió la investigación del Departamento de Justicia que derivó en el arresto de Genaro García Luna, el ex secretario de Seguridad Pública del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa y además jefe de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) durante el gobierno de Vicente Fox.

 

 

Zambada García, el hermano menor de El Mayo, declaró en noviembre de 2018, cuando participó en el juicio contra el Chapo, que él personalmente le llegó a entregar a García Luna sobornos de varios millones de dólares en una maleta. Estos señalamientos se redondearon con las confesiones del sicario Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, quien aseguró que por parte de los hermanos Beltrán Leyva se le entregaron 50 millones dólares al ex funcionario calderonista, quien desde que dejó el cargo en 2012 se mudó a Estados Unidos, en donde hace unos años buscó su naturalización.

 

 

Hasta la fecha, el Departamento de Justicia no ha revelado los detalles del caso de García Luna, pero la información oficial señala que fue acusado de beneficiarse del Cártel de Sinaloa y se la imputa de facilitar el tráfico de drogas de México a Estados Unidos.

 

 

El Gordo también será juzgado

 

 

Al cumplir 5 años y un mes en prisión, Ismael Zambada Imperial fue trasladado a San Diego. De tener una condena de 10 años o incluso de 7 años como su pistolero El Chino Ántrax, El Mayito Gordo estaría saliendo de prisión más tardar la época que saldrá su hermano El Vicentillo.

 

 

De Primera Noticias publicó en mayo de 2019 que Zambada Imperial obtuvo un amparo contra la sentencia de 10 años que se le dio en México por el delito de portación de armas de fuego, surgido a partir de su detención a manos de la Secretaría de Marina en la sindicatura de El Salado.

 

 

En el país, el hijo del Mayo no cuenta con más delitos. Según un rastreo realizado en la Judicatura, no se le procesó por delincuencia organizada ni menos operaciones con recursos de prodecencia ilícita. Al momento de su captura en la comunidad de Palos Verdes, a donde escapó del cerco de la Marina la mañana del 11 de noviembre de 2014, tampoco llevaba drogas encima.

 

 

En el parte oficial los marinos consignaron que Zambada Imperial trataba de escapar a bordo de una camioneta cuando fue observado por oficiales a bordo que iban en un helicóptero. Con camionetas rápidas fue interceptado. Le achacaron que llevaban varios fusiles “cuerno de chivo” y unos paquetes de mariguana.

 

 

En el amparo que obtuvo se descubrieron inconsistencias en el juicio, como el hecho de que el hijo del Mayo aseguró que no fue arrestado en la camioneta, sino en una primaria, a donde se había metido para confundirse entre un grupo de albañiles que trabajaban recovando los salones del plantel de Palos Verdes. Incluso Zambada declaró que él escapó de su casa en una cuatrimoto que posteriormente dejó abandonada cerca de un arroyo.

 

 

En el expediente de la Corte de San Diego, al Mayito Gordo se le señala como parte de la organización que encabeza su padre y que junto con su hermano Ismael Zambada Sicarios, El Mayito Flaco, de quien sólo se conoce una vieja fotografía de credencial, se hacía cargo de coordinar envíos de droga a territorio estadounidense y también a recibir las ganancias de la venta de drogas.

 

 

Incluso los hermanos gemelos Margarito y Pedro Flores, testigos en el juicio del Chapo y socios del Cártel de Sinaloa en Chicago, señalaron que El Mayo buscaba que sus dos hijos aprendieran el negocio para dejarles el relevo en sus manos. Para esto, les encomendaba negociar cargamentos con la célula de Chicago.

 

 

De los cuatro hijos del Mayo, sólo El Flaco no ha pisado la cárcel y se sabe que es un joven que rehúye a las fotografías, redes sociales y cualquier actividad que lo coloque en una situación de vulnerabilidad ante las autoridades. También se sabe que siempre “anda muy pegado a su padre”.

 

 

El arrepentimiento de El Vicentillo y del Chino

 

 

La liberación del Vicentillo está programada para 2024, aunque a decir de la periodista Anabel Hernández, quien publicó recientemente el libro El Traidor. Diario secreto del hijo del Mayo, Zambada Niebla pudo haber alcanzado ya una libertad anticipada por buena conducta, aunque en estos casos el gobierno continúa monitoreando a una persona en libertad condicional.

 

 

Otro de los “candados” o imposiciones que pone el Departamento de Justicia a un sentenciado por narcotráfico es que una vez en libertad mantendrá una comunicación permanente con las autoridades y hasta solicitan una vigilancia constante para que no reincidan en las actividades criminales.

 

Al momento de que se le dictaron los 15 años de prisión en mayo de 2019, el primogénito del Mayo, aseguró que estaba arrepentido de los delitos cometidos.

 

 

“Me gustaría decirle a su señoría (le dijo al juez Rubén Castillo) que este arrepentimiento no se produjo apenas ayer, ni se produjo sólo porque estoy frente a usted a punto de recibir una sentencia. Este sentimiento de arrepentimiento ha estado conmigo por años”, expresó Zambada Niebla, quien actualmente tiene 43 años.

 

 

“La mejor manera de comenzar es pidiendo perdón a todas las personas a quienes lastimé de una forma u otra, ya sea directa o indirectamente”, continuó.

 

 

Específicamente se disculpó por su papel como operador financiero del Cártel de Sinaloa.  “Tomé algunas malas acciones”, reconoció.

 

 

Incluso Zambada Niebla fue elogiado por fiscal Amanda Lipscomb, quien mencionó que El Vicentillo era “una de las personas más cooperativas con las que he trabajado” y comentó sobre su “actitud positiva”. Señaló que es necesario “incentivar a otros delincuentes que se dedican al tráfico de drogas serio y que están pensando en comprometerse con el gobierno”.

 

 

Por su parte, El Chino Ántrax incluso comentó durante la audiencia en que se le dictaron los 7 años y tres meses de prisión que se alejaría del crimen organizado y que su sueño, una vez estando en la calle, es dedicarse al negocio inmobiliario y de decoración de interiores.

 

 

No son los únicos que se han dicho arrepentidos. Cuando fue condenado a 5 años, Serafín Zambada Ortiz también se dijo arrepentido de los delitos que cometió y externó ante el juez federal que vivir con un padre dedicado al narcotráfico y además asediado por sus enemigos, era como estar “en una jaula de oro”. Desde que salió en libertad, se desconoce si Serafín acude ante las autoridades para firmar.

 

 

El imperio del Mayo se niega a caer

 

 

Aunque a la facción de los Guzmán le dieron un mazazo con la cadena perpetua impuesta al Chapo, la del Mayo Zambada había sufrido la captura y destierro de varios de sus colaboradores, incluyendo tres de sus hijos.

 

 

De hecho, Zambada García era -y sigue siendo- uno de los objetivos prioritarios de la DEA durante la llamada “Operación Narco Polo”, la cual se atribuyó el principal golpe con la captura del Chapo en Mazatlán en febrero de 2014.

 

 

Durante el juicio celebrado en el antiguo barrio de Brooklyn, Nueva York, los abogados del Chapo usaron la estrategia de tratar de hacer ver al Mayo como el único e indiscutible jefe del Cártel de Sinaloa, y que Guzmán siempre estuvo subordinado a sus órdenes, argumento que no prosperó al demostrarse que El Chapo controlaba sus propias operaciones.

 

 

Sin embargo, uno de los datos que casi pasan desapercibido fue que el primer operativo de la Marina coordinado por la DEA en Culiacán fue en un rancho del Mayo Zambada en las afueras de Culiacán, hasta donde llegaron los agentes antidrogas con los infantes navales en un helicóptero de alta velocidad que partió de la base naval de la ciudad de La Paz, Baja California Sur.

 

 

En un video dado a conocer por la Fiscalía de Estados Unidos, se pudo ver que los agentes arribaron a una finca en mitad de la madrugada, con las armas en ristre y con luces. En la propiedad, que no fue incautada, había estado Zambada un par de días antes, pero al momento del operativo sólo estaba el encargado del lugar.

 

 

Al ser interrogado por los marinos, el velador de la finca les aseguró que su patrón se había ido del lugar, ya que no acostumbraba pasar varias noches seguidas en un mismo sitio. Ante el fallido operativo, el Departamento de Justicia estadounidense ha intentado por otras vías la rendición del Mayo.

 

 

Una de estas estrategias fue permitirle que hablara en un par de ocasiones con su hijo El Vicentillo, en llamadas que eran grabadas por el gobierno gringo. Según la DEA la finalidad era  que el primogénito convenciera a su padre de entregarse a las autoridades, aunque gracias a esto la agencia antidrogas pudo tener la voz reciente del  Mayo, un capo acostumbrado a usar pocas veces las modernas comunicaciones que a la vez los vuelven más vulnerables al ser interceptables con aparatos de vigilancia.

 

 

Recientemente, un supuesto pleito entre el sicariato del Cártel de Sinaloa, específicamente entre el jefe de pistoleros de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, El Chapito, y el jefe de seguridad de Zambada, a quien lo conocen como El Ruso, levantó las alertas rojas al interior de ambas facciones.

 

 

Según fuentes de inteligencia que han monitoreado este conflicto, de nueva cuenta El Mayo dejó sacar sus mejores dotes de conciliador y, después de varias reuniones entre la cúpula del grupo criminal, se dice que se ha llegado a un acuerdo.

 

 

Desde que entró el gobierno de Andrés Manuel López Obrador con su estrategia de “abrazos, no balazos” y de combatir la violencia y el crimen organizado con programas de asistencia social, los operativos e investigaciones contra El Mayo y su gente parecen detenidas, más no contra Los Chapitos, quienes protagonizaron una de las balaceras más espectaculares transmitidas en tiempo real y que representó un fuerte revés al gobierno de AMLO.

 

 

Mientras tanto, en Culiacán, la violencia pareció bajar en las últimas semanas de diciembre pasado, cerrando el año con poco más de 900 homicidios dolosos, una cifra inferior a otros años.

 

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