El "narco de narcos", Caro Quintero®, será marca registrada
Publicado el: 02/12/2019 03:51:34 p.m. en
El "narco de narcos", Caro Quintero®, será marca registrada
 

A más de 6 años de haber obtenido la libertad, el rostro empresarial de Rafael Caro Quintero continúa creciendo en México: su esposa Diana Espinoza Aguilar intenta obtener registro de marca del nombre del capo oriundo de La Noria, Badiraguato, para hacer negocios con servicios de entretenimiento, producciones de programas de televisión y hasta para el uso del apelativo en material impreso. Su mención en producciones streaming podría ya no ser gratuita. Al mismo tiempo, durante este año la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos ha puesto en la mira nuevas propiedades y personajes vinculados al blanqueo de capitales del “Narco de Narcos”, quien en los años ochenta fue sentenciado por asesinar al agente antidrogas Enrique Camarena Salazar.

 

 

 

Por Redacción De Primera Noticias

 

 

 

Mientras que Rafael Caro Quintero permanece oculto en algún lugar del Triángulo Dorado, las montañas que eligió como refugio, los negocios parecen continuar de una manera fluida: el pasado 23 de octubre el Departamento del Tesoro de Estados Unidos dio a conocer una nueva lista de ocho propiedades presuntamente ligadas al viejo capo sinaloense, inmuebles que, de acuerdo con el organismo gringo, se encuentran a nombre de sus hijos y que en caso de un juicio podrían ser confiscados.

 

 

Se trata de ocho inmuebles que anteriormente no habían sido catalogados, entre los que destacan un domicilio en el Paseo Virreyes del fraccionamiento Villa Universitaria de Zapopan, Jalisco, a nombre de su hijo Héctor Rafael Caro Helenes, nacido de su matrimonio con Elizabeth Elenes, también oriunda de Badiraguato.

 

 

En la lista está el Rancho del Gorupo también en Zapopan, a nombre de Héctor, Roxana Elizabeth, Henoch Emilio y Mario Yibrán, todos vástagos de Caro. Además, hay una bodega en el Mercado del Campesino, un terreno rústico conocido como El Tigre, un condominio en el fraccionamiento Residencial Arboledas y dos bienes inmuebles más repartidos en el mismo municipio de la zona metropolitana.

 

 

Caro ahora se escribe con ®

 

 

Pero el incesante ánimo inmobiliario de la familia no se detiene ahí, pues desde el 26 de mayo de 2017, su actual pareja —que él mismo ha reconocido así— la ex reina de belleza y presidiaria Diana Espinoza Aguilar (también boletinada por el Tesoro), inició los trámites para lograr que el nombre de Rafael Caro Quintero sea una marca registrada de manera formal ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), con la finalidad de explotar dicho registro en dos modalidades:

 

 

1.-Servicios de entretenimiento, actividades deportivas, culturales, producción de programas de radio y televisión, programas de entretenimiento por televisión.

 

 

2.-Nombre comercial y/o aviso comercial en “papel y cartón; productos de imprenta, material de encuadernación, fotografías, artículos de papelería, adhesivos, material para artistas y material del dibujo, material del instrucción y material didáctico; publicaciones impresas, revistas periódicas.”

 

 

La esposa de Caro presentó la solicitud el 26 de mayo de 2017, y fue el 15 de septiembre del mismo año en que se notificó que no podía otorgarse la solicitud debido a que caro quintero era uno de los narcotraficantes más prominentes de México, lo que contraviene la Ley de la Propiedad Industrial.

 

 

“El signo propuesto no es susceptible de obtener registro como marca, toda vez que está conformado por el nombre de una persona física, sin mediar el consentimiento expreso de quien legalmente se encuentre facultado para ello, dicha persona (RAFAEL CARO QUINTERO), es considerado por el Gobierno Mexicano como uno de los narcotraficantes  más poderoso en la década de los ochenta, por ello que el signo propuesto incurre en las prohibiciones provistas en la Ley de Propiedad Industrial”, indicó el organismo.

 

 

Sin embargo, en marzo de 2018, antes de vencer el plazo, Espinoza Aguilar presentó sus argumentos legales ante el IMPI, alegando que Caro Quintero ya cumplió con su sentencia ante las leyes mexicanas.

 

 

“Por lo que no existe actualmente delito por el que tenga que ser juzgado, es decir, dicha persona no se encuentra oculta o evitando alguna condena pendiente, no es buscado por la autoridad para sancionarlo, por lo tanto, podemos estar prejuzgando a una persona”, señaló Espinoza Aguilar en su escrito obtenido por DeprimeraNoticias.

 

 

Incluso aseguró que Caro Quintero actualmente es una persona pacífica, “no realiza actos en contra del orden público, o a la moral, mucho menos de las buenas costumbres, pues de negarse dicha marca se estaría condenando a que sus derechos como persona civil se encuentran violados”, afirmó.

 

 

En la impugnación además se citan partes de la Constitución que señalan que una persona no puede ser juzgada dos veces por el mismo delito, entre otros ordenamientos legales que apoyan esta tesis de jurisprudencia.

 

 

Además, presentó un escrito en donde el viejo capo badiraguatense dio su pleno consentimiento para que ella lleve a cabo el registro de la marca ante el IMPI, por lo que los alegatos del organismo no contravienen a la Ley de la Propiedad Industrial.

 

 

Dicha carta señala de manera textual:

 

 

“Yo, Rafael Caro Quintero, otorgo mi pleno consentimiento y autorización expresa a mi señora Diana Espinoza Aguilar para que pueda usar, explotar y comercializar mi nombre e imagen, así como para que pueda tramitar y obtener el registro de marca y/o reserva de derechos y/o cualquier otra figura jurídica para la protección de mi nombre “Rafael Caro Quintero”, ante cualquier autoridad y en cualquier país que a su interés convenga.”

 

 

Al final señala que dicha autorización no afecta sus derechos ni esfera jurídica y por último aparece su firma de puño y letra.

 

 

A pesar de estos trámites, pagados formalmente con sus recibos bancarios, desde el año pasado el IMPI no ha emitido una postura clara del registro de la marca Caro Quintero, ya que al revisar el expediente en el portal oficial del organismo todavía tiene el estatus de “solicitud de registro”.

 

 

Todo esto pudiera servir al ex líder del extinto Cártel de Guadalajara para cobrar, en lo futuro, regalías por usar su nombre e imagen en películas, series, documentales y cuando se haga en torno a su figura.

 

 

Este caso es la segunda vez que un familiar de un narcotraficante quiere que el nombre y la imagen del caso sea un uso exclusivo como marca. Ya una de las hijas de Joaquín El Chapo Guzmán también mantiene el registro del nombre de su padre, aunque se desconoce si con esto consigue el pago de regalías o derechos para el goce de esta marca.

 

 

La esposa y los negocios familiares

 

 

Pero no solamente Rafael Caro Quintero, su esposa y sus hijos han sido puestos en la lista negra del Departamento del Tesoro, apenas en mayo de 2019 su esposa y representante legal ante el IMPI, Diana Espinoza, fue boletinada como sujeto de aplicación de la Ley anti-lavado de Estados Unidos.

 

 

En el comunicado del 11 de mayo pasado, la OFAC señala: “Espinoza Aguilar actúa para o en nombre de su marido de hecho, Rafael Caro Quintero, manteniendo ciertos activos y realizando actividades en su nombre.”

 

 

"La designación de Diana Espinoza Aguilar demuestra una vez más que su marido, el narcotraficante fugitivo Rafael Caro Quintero, depende en gran medida del apoyo de los miembros de su familia", declaró John E. Smith, director interino de la OFAC en el momento de ser colocada en la lista.

 

 

 "El Tesoro, en coordinación con la DEA, se compromete a atacar a Caro Quintero hasta que sea llevado ante la justicia y su organización sea desmantelada", concluyó.

 

 

Aunque Caro Quintero se ha defendido públicamente de las acusaciones, el gobierno estadounidense no quita el dedo del renglón y ha señalado que tanto la fortuna como las actividades delincuenciales del ex líder narco de los ochenta continúan operantes, al grado de tener una fortuna estimada de 500 millones de dólares repartidos en propiedades, empresas e valores inmobiliarios, además de que asegura la DEA que nunca dejó de operar desde la prisión.

 

 

Según la OFAC, los negocios fachada del badiraguatense fueron creados con la participación de por lo menos 25 miembros de confianza tanto de la familia como de personas cercanas a él. En las listas del tesoro se pueden encontrar a por lo menos 15 socios y diez integrantes de su familia, como su ex esposa Elizabeth Elenes, sus cuatro hijos ya mencionados, uno de sus yernos, una de sus nueras y sus consuegros.

 

 

Dentro de las supuestas empresas relacionadas con su persona están inmobiliarias, concesionarias de autos nuevos y usados, servicios en casetas telefónicas, restaurantes, moda y calzado y spas, hasta la distribución de combustible y explotación minera.

 

 

Sin embargo, el gobierno mexicano a la fecha no ha confiscado estas operaciones y propiedades, y no se sabe que persigan tanto a sus hijos, a su ex esposa y a su actual pareja.

 

 

 

Descalabro legal

 

 

Pero mientras parece que Caro Quintero persiste en el mundo de los negocios, en el terreno legal las cosas no pintan tan bien. El pasado 9 de octubre la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió por fin la solicitud de amparo definitivo para revertir la orden de aprehensión con fines de extradición que pesa en su contra.

 

 

Y es que si bien el oriundo de La Noria ha alegado que no puede ser juzgado dos veces por el mismo delito, esto es el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar y el piloto mexicano Alfredo Zavala Aguilar, así como su participación como jefe en el Cártel de Guadalajara, lo cierto es que el Departamento de Justicia estadounidense consiguió reunir suficientes pruebas y testigos para presentar ante la Corte Federal de Nueva York una nueva acusación que lo señalan como uno de los nuevos jefes del Cártel de Sinaloa.

 

 

Ante estas nuevas imputaciones, el mismo Rafael señaló en marzo de 2018, durante una entrevista con la periodista Anabel Hernández, que a la Agencia Antidrogas tiene una cacería permanente de venganza en su contra y que los testigos con los que cuentan con personas que reciben dinero para recibir beneficios.

 

 

Entre quienes mencionó como supuestos nuevos testigos de “nuevas actividades criminales” fue su sobrino Sajid Quintero Navidad, El Cadete, quien operaba en Jalisco hasta que se entregó en octubre de 2017 a la DEA en la frontera mexicana. Otra persona de la que habló fue un empleado de él que le llevaba alimentos al penal, y a quien la DEA habría convencido de mentir de que desde la cárcel seguía operando.

 

 

Sin embargo, con el revés obtenido en el Alto Tribunal mexicano, la orden de aprehensión para ser extraditado a Nueva York se mantiene vigente. Pese a esto, en octubre pasado circuló una imagen en redes sociales en donde se ve a Caro Quintero rejuvenecido, con su pelo a tinte negro oscuro, posando para la cámara en compañía de un adolescente.

 

 

De llegar a ser detenido, Rafael sería sometido a un proceso de extradición en donde la Fiscalía gringa tuviera que aportar a través de la Embajada en México de datos suficientemente sólidos para que el gobierno mexicano autorice el traslado.

 

 

En reiteradas ocasiones él mismo ha asegurado que ya no se encuentra realizando ninguna actividad delincuencial y que solamente los gringos lo quieren para ejecutar su venganza por la muerte de Camarena, por lo que él ya pago con 28 años de prisión. Desde luego, de ser juzgado en Nueva York, a Caro le esperaría el mismo destino que a Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.

 

 

LeBarón y el territorio Caro

 

 

Luego de la masacre de siete integrantes de la familia LeBarón en los límites de Sonora y Chihuahua —en donde murieron niños y mujeres—, las autoridades mexicanas dieron a conocer que se trata de una zona históricamente bajo la influencia de Rafael Caro Quintero.

 

 

Pero en realidad, la zona que más controla su gente se encuentra en Agua Prieta y San Luis Río Colorado, puntos estratégicos en donde todavía los apellidos del capo tienen un peso muy importante dentro del mundo del narco.

 

 

Según la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en el punto donde fueron masacrados los LeBarón controla el Cártel de Sinaloa, y de ahí hace envíos de drogas hacia Phoenix, Arizona, para ser introducidas al mercado estadounidense.

 

 

Pero justamente desde hace tiempo tanto el grupo criminal de Juárez como de Sinaloa se disputan el control territorial. En los últimos meses se han reportado incendios de casas, emboscadas y otros incidentes que las autoridades no dieron a conocer en su momento.

 

 

Y es que el 10 de junio, por ejemplo, se supo de la ruptura del grupo de Los Paredes de Agua Prieta, con la célula de Leonel Toscano Cuevas, alias El Tolteca. Esto desató la muerte de cuatro hombres y una mujer en Bavispe, Sonora. Dos horas después, en la carretera a Naco, Sonora, murieron otras cuatro personas en otro enfrentamiento.

 

 

Después, el 24 de agosto, se filtró en Twitter un video donde se ve que un grupo armado recorre la sierra alta de Sonora en varias camionetas: “Así nomás van listos para la guerra, listos pa’l topón, vamos por ustedes pinche Misael y Tolteca”.

 

 

Según fuentes de seguridad, la forma de operar del grupo de Caro es de manera autónoma con el resto de las familias del Cártel de Sinaloa, incluso sin reportarle a él operaciones y movimientos, sino simplemente “apoyando al señor” con una parte de ganancia. Así, de manera directa, el de la Noria no se ve involucrado en situaciones comprometedoras.

 

 

Hasta ahora, México no lo está buscando por iniciativa propia, ya que, aunque tiene una orden de reaprehensión para concluir su sentencia de 40 años, en este caso los abogados han logrado combatir los argumentos legales en los tribunales.

 

 

 

 

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