Dorados y Gobierno venden la morbosa historia de Maradona en México
Publicado el: 27/09/2018 03:17:36 p.m. en
Dorados y Gobierno venden la morbosa historia de Maradona en México
 

La llegada del exastro argentino Diego Armando Maradona al siempre cuestionado equipo de futbol profesional Dorados, trae consigo un espectacular morbo. Sin lugar a dudas es la contratación más morbosa de por lo menos los últimos 30 años para el balompié mexicano. Las preguntas son al instante: ¿Cuánto va a durar con Dorados?, ¿Quién le va a pagar?, ¿Cómo terminará la relación?, ¿Qué pasará con su adicción?

 

 

Por Bernardino Chávez Arroyo.

 

 

Desde que José Antonio Núñez, presidente del equipo sinaloense, filtró a algunos medios la contratación de Diego Maradona, los memes inundaron las redes sociales en Sinaloa y México, principalmente.

 

La constante es mofarse de la adicción a la cocaína que llevó al exfutbolista a decir adiós a las canchas y por poco a su propia vida. La adicción de Maradona fue escrita en los principales tabloides a nivel mundial; se han hecho películas, documentales, se han escrito libros y la narrativa de vida del astro bajo el yugo de la droga se ha convertido, de manera morbosa, en la publicidad a vender en una retorcida mercadotecnia que el mismo Pelusa ha generado.

 

La idea de traer a Maradona a Sinaloa para dirigir a un equipo como Dorados, solo se entiende, al realizar una breve semblanza del “Gran Pez” como se le etiquetó en su grito de batalla. Dorados nace en el Gobierno de Juan Millán Lizarraga (2003), cuando este atravesaba la peor crisis de imagen a nivel nacional y mundial por lo que la prensa llamó:  vínculos entre el narco y el Gobierno.

 

La compra del Cihuatlán en la liga de acenso y el cambió de nombre a Dorados se dio en fast track. Del mismo modo salió el empresario Eustaquio de Nicolás (propietario de HOMEX) a presentarse como el dueño. Pero desde ese momento la sombra del Gobierno del Estado como proveedor del dinero e infraestructura que necesitaba el equipo, lo ha acompañado en estos 15 años que llevan de vida los peces.

 

La imagen de Dorados siempre ha navegado en aguas muy revueltas. En menos de dos meses el Gobierno de Juan Millán construyó un estadio para 14 mil aficionados por un monto cercano a los 80 millones de pesos, todo con el aval del Congreso del Estado, quienes firmaron una concesión con Estadios de Sinaloa S, A de C, V; empresa ramificación de HOMEX, para su explotación y comercialización del nombre del estadio (extraoficialmente se maneja la venta en 300 millones de pesos), esto durante 15 años sin pago de impuestos.

 

Las mentiras han sido el alimento principal en torno a quién se encuentra detrás del equipo. En 2007 anuncia la directiva de Dorados que Alberto de la Torre, expresidente de la Federación Mexica de Futbol y dueño de la empresa PROFUT, se convierte en el principal dueño al comprar el 51 por ciento de las acciones del equipo. Dos años después y, en medio de un silencio sepulcral de la directiva y la propia FEMEXFUT, De la Torre sale por la puerta de atrás argumentando haber sido engañado.

 

Pero tanto De la Torre como José Antonio Núñez, quien era trabajador de PROFUT, junto con el uruguayo   Hugo Fernández se convierten en los principales protagonistas del escándalo de la engañosa venta de la final de ascenso de mayo de 2007 entre Puebla y Dorados. Las conversaciones que se filtraron a la prensa entre el empresario poblano Emilio Maurer y el exfutbolista Roberto Ruíz Esparza dieron ejemplo del hecho. Al último todo lo tapo la FEMEXFUT.

 

El pleito de las culpas y la pésima imagen que dejó el episodio de la final en Puebla se repartieron entre Hugo Fernández y José Antonio Núñez, el primero demandó a Dorados por incumplimiento de contrato en sueldo caídos. Dorados tuvo que pagarle al ex entrenador uruguayo dos millones 300 mil pesos. Fernández dejó de dirigir tres años, por el pacto de caballeros (un arreglo ventajoso entre los dueños de los clubes mexicanos), al final Hugo Fernández jamás volvió a dirigir, pero actualmente vive en Puebla y trabaja en fuerzas básicas para el club camotero.

 

Las demandas contra Dorados por parte de entrenadores, jugadores y trabajadores en general han sido la marca que ha acompañado al equipo en su historia.

 

En mayo de 2013 se volvió a montar la novela: Grupo Caliente, propiedad del controvertido político y empresario Jorge Hank Rhon, adquirió el 60 por ciento de la franquicia de Dorados de Sinaloa, esto ratificado por la Federación Mexicana de Futbol (FMF), como en su momento lo señaló con Alberto de la Torre.

 

Pero el dinero de parte del Gobierno, es decir, de todos los sinaloenses nunca ha dejado de fluir, tan solo de 2005 a 2015 los ciudadanos le hemos pagado por concepto de publicidad a Dorados 16,535,108.

 

Dorados, ya sea Juan Millán, Jesús Aguilar, Mario López Valdez, Quirino Ordaz Coppel, estos últimos exgobernadores y el actual gobernador del estado, o Alberto de la Torre, Eustaquio de Nicolás, Jorge Hang Ron o algún otro prestanombres que salga al quite, le debe al pueblo de Sinaloa 40 millones de pesos, según convenio, en obra no realizada.

 

Por todo esto, la historia de Dorados de Mentir, engañar y embaucar no desentona con lo que Diego Armando Maradona llega ofreciendo.

 

Es el morboso señuelo para que el Gobierno del Estado y todos los antes mencionados, agandallen y justifiquen un nuevo convenio por 25 o 30 años para explotar el estadio, un estadio que solo se unirá a los otros tres que el pueblo por medio del Gobierno le estamos construyendo a empresarios locales por un monto superior a los tres mil millones de pesos. Cálculos reales al finalizar las obras.

 

A esto se le tienen que sumar los 300 a 500 millones de pesos de comercialización por el nombre del estadio de futbol, ya que la vigencia de la empresa bancaria que llevaba el nombre del estadio, se venció al igual que el convenio el último día de julio pasado.

 

Esa es la realidad comercial de traer a Maradona a Sinaloa.

 

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