Corrupción y Voracidad: La contaminación de las mineras al Río Fuerte
Publicado el: 03/09/2018 02:07:34 p.m. en
Corrupción y Voracidad: La contaminación de las mineras al Río Fuerte
 

 

Tras el desastre ocurrido en la mina de Urique, Chihuahua, que dejó muertos, desaparecidos y el derrame de cientos de miles de metros cúbicos de jales minerales que se esparcieron por el río Fuerte, las autoridades aún no dan a conocer análisis serios que determinen el grado de peligrosidad que representa la contaminación del agua para la población. Sin embargo, algunas asociaciones civiles señalan que las mineras llevan años contaminando el río que nutre dos presas en Sinaloa.

 

 

 

Por Sergio Ramos.

 

 

 

Eran las 10.40 horas del lunes 4 de junio cuando los trabajadores de la mina Cieneguita, ubicada en el municipio de Urique, Chihuahua, escucharon un fuerte estruendo que los obligó a detener sus labores. El muro de contención de la presa de jales (residuos) de la mina se había reventado y miles de metros cúbicos de desechos se desparramaron con una fuerza tal que arrastró consigo a personal de la mina, árboles y maquinaria, dejando una estela blanca de residuos como evidencia del desastre.

 

 

Se derramaron 249 mil metros cúbicos de jales mineros y 190 mil metros cúbicos de material de construcción del bordo colapsado, de acuerdo con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), los cuales descendieron por el cauce de un arroyo hasta llegar al río Tubares, el cual se convierte en afluente del río Fuerte que alimenta a las presas Luis Donaldo Colosio y Miguel Hidalgo, en Sinaloa. 

 

 

Tras darse a conocer la noticia, decenas de rescatistas de Protección Civil, bomberos y Cruz Roja de ambos estados acudieron a la zona del desastre para atender a los trabajadores heridos y buscar a los desaparecidos que fueron arrastrados por la corriente de desechos minerales. En un principio se habló de dos lesionados, tres muertos y seis desaparecidos, de los cuales se fueron encontrando fragmentos de sus cuerpos con el paso de los días.

 

 

Representantes de la Profepa acudieron el 5 de junio para realizar sobrevuelos, inspeccionar la zona y determinar las causas del desastre. A pesar de que señalaron que se recogerían muestras para ser enviadas a un laboratorio en la Ciudad de México y determinar si existía un riesgo para la población, se apresuraron a comentar que los jales derramados no eran nocivos para el medio ambiente ni para los seres humanos.

 

 

“De acuerdo a lo observado durante la visita de inspección, el proceso de beneficio de los minerales de oro, plata, plomo y zinc se lleva a cabo mediante flotación, hecho que no involucra el empleo del cianuro de sodio, con lo que se puede presumir que los jales derramados no son peligrosos”, señaló la Profepa en un comunicado. “Lo anterior se corroborará con los resultados que arrojen los análisis de las muestras de jales tomadas durante la visita y enviadas al laboratorio para su análisis”.

 

 

Maquinaria pesada fue enviada a la zona para levantar muros improvisados de contención para que los jales minerales ya no siguieran descendiendo hasta los ríos y no se continuaran esparciendo los desechos. Tres días después del desastre, los jales minerales ya se habían integrado al río Fuerte y bajaron hasta el municipio de Choix, colándose a la presa Luis Donaldo Colosio.

 

 

Jesús Francisco Alamillo, ingeniero de la minera Río Tinto, dijo a medios locales que los jales no llevaban ningún químico que representara un daño a la salud: “Simplemente es un sólido, producto de una molienda, que viene mezclado con agua porque se da por un sistema de flotación”, señaló. La población, sin embargo, por precaución ya había decidido no consumir agua del río e incluso dejaron de pescar en el mismo.

 

 

La empresa Minera Río Tinto S.A. de C.V., de capital inglés y australiano, opera en Chihuahua y Sinaloa con dos minas: la de Cieneguita de Trejo, a cielo abierto, donde se procesa oro y plata, y la mina Los Olivos, ubicada en el municipio de Rosario, también a cielo abierto, de donde se extrae cobre,  de acuerdo con Cluster Minero de Chihuahua, una asociación que reúne a la mayor parte de las mineras estadounidenses, canadienses y de otras nacionalidades asentadas en la región y que también funciona como intermediaria entre las empresas y los tres niveles de gobierno en México.

 

 

A través de un comunicado de prensa, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) señaló que, de acuerdo con sus propios muestreos recolectados en la presa Huites y el río Fuerte, el vital líquido no presentaba contaminantes peligrosos por encima de los límites recomendados por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, por lo que aseguraron que era apto para abastecimiento de uso urbano y riego agrícola. De acuerdo con Conagua, se midieron 37 parámetros convencionales de calidad en los que se incluyen los metales pesados, solubles, el PH, conductividad y oxígeno disuelto, además de muestras para la medición de compuestos orgánicos, toxicidad y cianuro.

 

 

Sin embargo, no presentaron los documentos que acreditaran los resultados, por lo que algunas organizaciones civiles como Defensores del Río Fuerte y su Ecosistema A.C. dudan de la veracidad de dichos estudios o incluso de que los funcionarios federales hayan siquiera levantado muestras de agua.

 

 

“No hay reportes. No hay nada de información. Hay una total opacidad. Nosotros hemos exigido que se den a conocer los análisis, los muestreos y nadie es capaz de mostrar nada”, señala Juan Francisco Ayala, vocero de dicha organización que busca monitorear y defender  la sanidad del río Fuerte.

 

 

De Primera Noticias: ¿Cuál ha sido su acercamiento con las distintas dependencias del gobierno para conocer la situación actual del Río Fuerte a casi dos meses del derrame de jales mineros?

 

Juan Francisco Ayala: Las autoridades encargadas de esta materia son dependencias federales como la SEMARNAT, la PROFEPA y la CONAGUA. A nosotros ninguno de los tres organismos nos ha tomado ninguna llamada. Hemos tenido acercamientos con la autoridad estatal. El 26 de julio nos reunimos con Álvaro Ruelas Echave, secretario de Desarrollo Sustentable, con la finalidad de que hubiera un acercamiento entre gobierno y sociedad civil. Él nos señaló que el gobierno del Estado tampoco tiene información de los organismos federales responsables ya que no la comparten. Con el gobierno del estado quedamos en mantener una mesa abierta para seguir analizando el punto. Pero no sabemos si en realidad se le va a dar cobertura. Te voy a ser muy franco, no sé qué tanto creerles, no sé qué tanto están haciendo, solamente te digo que eso fue lo que nos dijo el secretario pero no se quedó a las entrevistas y a la transmisión que se hizo ese día con diferentes medios de comunicación.

 

 

Representantes de la CONAGUA han señalado que el agua del Río Fuerte no presenta concentraciones de contaminantes por arriba de los límites permitidos. ¿Ustedes han tenido acceso a los resultados de esos análisis?

 

 

No hay reportes. No hay nada de información. Hay una total opacidad. Nosotros hemos exigido que se den a conocer los análisis, los muestreos y nadie es capaz de mostrar nada. La Comisión Estatal de Agua Potable y Alcantarillado de Sinaloa (CEAPAS) mostró análisis hechos en un laboratorio de la Universidad Autónoma de Occidente, pero nunca respondió a la inquietud de la sociedad cuando le preguntamos dónde se muestreó y de qué manera se muestreó y si el reporte que entregó la Universidad era completo o estaba mutilado. Después de que el directivo de CEAPAS hizo esa declaración no se ha vuelto a saber nada más. Y por parte de SEMARNAT, CONAGUA y PROFEPA nunca ha habido ninguna declaración acompañada de análisis, muestreos o evidencias científicas que nos den confianza.

 

 

¿Es posible que estos muestreos que dicen las autoridades que levantaron y en los que se arroja que las aguas del Río Fuerte no están contaminadas hayan sido levantados en zonas del río que todavía no estaban afectadas por el derrame de los jales mineros?

 

 

Es muy posible que sí. Y es muy posible que ni siquiera hayan hecho muestreos. Los organismos federales no necesitan hacer absolutamente ningún muestreo para saber qué está derramando esa mina. Eso es algo que cualquier empresa minera debe informar por obligación, por ley, sin que haya ningún percance. Así que en el momento en que sucedió el derrame ellos ya sabían qué contenían y qué no los jales derramados y todo lo que venía sucediendo de tiempo atrás por ineficiencias en su operación. Estas dependencias federales se han enfocado en declarar que no hay contaminantes, que no hay toxicidad y que se puede consumir. Y es una gran irresponsabilidad porque incluso ellos habían dicho que se estimaba un tiempo de 12 días para conocer los resultados de los análisis y 24 horas después de ocurrido el accidente ya estaban declarando que no había peligro. Hay versiones muy contradictorias entre ellos. Lo cierto es que todas las declaraciones que han hecho jamás las han acompañado de muestreos y resultados.

 

 

¿Ustedes qué han descubierto en base a sus propios recorridos e investigaciones?

 

 

Nosotros hemos ido cuatro veces a realizar inspecciones y hemos recogido muestras en dos ocasiones. La primera vez fue el 10 de junio. La segunda fue el 20 de julio. Nosotros levantamos muestras en tres diferentes sitios de la presa Luis Donaldo Colosio: donde entra el agua por el río Fuerte, por el río Chinipas y frente a la cortina de la presa.

 

 

¿Adónde enviaron estas muestras?

 

A un laboratorio.

 

¿A qué laboratorio?

 

Me gustaría no decirlo por el momento. Lo que sí te puedo ofrecer es que en cuanto tengamos los resultados nos comuniquemos contigo. Nos prometieron que puede ser la próxima semana.

 

 

 

Con el derrame de tantos jales minerales es imposible que no haya contaminación de las aguas.

 

 

La probabilidad de que exista contaminación es muy alta. Y sin necesidad de análisis podemos decir que hay contaminación. La evidencia es que se derramaron 249 mil m3 de jales mezclados por 190 mil m3 de tierra y arena. Eso de por sí ya es un contaminante porque jamás una mina debe verter ningún tipo de fluido, ni una sola gota de agua puede abandonar la mina, no está permitido que una mina ni siquiera con agua tratada pueda arrojar una gota fuera de su terreno. Ese fue un accidente muy grave, uno de los más graves que ha habido en el mundo, se ubica en un nivel dos cuando hay cuatro niveles de gravedad. Arriba de los 100 mil m3 de derrames de jales es una situación crítica y en este accidente se derramaron 249 mil m3. Por más amigable con la naturaleza que haya sido la práctica de esta mina, de todas maneras los desechos de jales llevan ácidos, sulfuros, muchos contaminantes propios del proceso minero, pero además, todos los metales que ellos trituran al extraer su material y que dejan en un estado físico casi como talco de tan fino que lo muelen, liberan muchas sustancias que son nocivas para la naturaleza y para el humano. Aunque ellos no le hayan echado plomo, por decir un ejemplo, a los jales para extraer el oro, si la tierra de donde están extrayendo esas rocas para triturar y sacarle el oro, sí tienen plomo, ellos ya están liberando plomo. Lo cierto es que están liberando mucho manganeso porque la tierra donde está la mina es muy rica en este material, también fierro, plomo, pero muchos de los materiales minerales y metálicos propios de la naturaleza que están amalgamados con la tirita de la cual extraen el oro, al liberarlos, pues a algún lado se tienen que ir, ni modo que se reintegren a su estado natural. Eso se queda en los jales porque ellos no los purifican ya que no es parte de su proceso. Así que todos los desechos que resultaron de la trituración de la roca los arrojaron al lecho del río que desemboca en el río Fuerte y la presa Huites. Además de los contaminantes con los que hacen la extracción de los metales que a ellos sí les interesa. Dime a dónde se fueron los 250 mil m3 de jales y dime si los contuvieron y los guardaron como debe ser y como dice la legislación.

 

 

¿Qué debe pasar con los jales, qué deben hacer las empresas mineras con estos residuos de manera legal?

 

 

Ellos los deben confinar en una presa especial. En ese confinamiento deben obedecer lineamientos y protocolos que ya están definidos por la ley. Deben tener membranas [uno de los sistemas de impermeabilizantes más efectivos fabricado con resina y polietileno de alta densidad] entre la tierra y el liquido que vierten. Membranas tan gruesas e impermeables que no permitan que nada se escurra hacia el subsuelo. Pero casi ninguna empresa minera, incluyendo a esta, tiene esas membranas. Así que permanentemente están contaminando los subsuelos con los líquidos que están dejando pasar. ¿Y qué debe pasar con esos jales? Jamás los deben derramar al río ni a ninguna cuenca ni a ningún otro lugar: deben estar siempre en ese lugar, ni siquiera los deben evaporar. Pero son represas a cielo abierto que se derraman con las lluvias y han estado contaminando durante muchos años los ríos de las presas pero jamás había habido una situación tan grave como para que todos les prestáramos atención. En realidad estas mineras vienen contaminando desde hace muchos años, no es algo nuevo, y la gravedad de esta contaminación tanto por el tipo de sustancias que derramaron como por las que usan en sus procesos y por las que liberaron en el proceso de molienda de la roca, esos metales pesados el riesgo que corremos nosotros es que se van acumulando en nuestros organismos, tanto en los humanos como en los animales, y esa acumulación es la que nos va afectar en nuestra salud.

 

 

Háblame sobre eso, sobre las consecuencias en la salud de las personas y en el ecosistema por la contaminación de las minerías en los ríos.

 

 

¿Qué puede suceder? pues depende de la gravedad, podemos tener, como lo que sucedió en Concordia, peces deformes o que no se desarrollen. Afortunadamente no estamos ahorita encontrando mortandad de peces como para que sea demasiado grave el grado de la contaminación pero lo que nosotros queremos es adelantarnos con estudios científicos a la situación para que podamos remediarlo y no tengamos que protestar o empezar a trabajar en remedios cuando veamos evidencias de malformación de peces o de problemas de salud en la gente.

 

 

Recientemente aparecieron cientos de peses muertos en el río Fuerte, a la altura del poblado de Las Palmas. ¿Podría estar relacionado con el derrame de jales de la mina?

 

Yo fui al lugar de los hechos y grabé lo que estaba sucediendo porque nos interesa mucho a nosotros que toda la especulación con respecto al derrame de jales se haga a un lado y que solamente tengamos información comprobada porque creemos que es tan seria la contaminación de la mina Río Tinto que no queremos caer en declaraciones mediáticas o en alarmismos que luego echen abajo cualquier buena intención que tengamos para esclarecer lo que realmente sucedió. Yo pude constatar que había muchos peces flotando y lo que te puedo decir es que había una gran concentración de peste de chiqueros, a 500 metro del lugar hay una granja porcícola y el lugar apestaba a chiquero, a granja.

 

 

 

Es más probable entonces que tenga que ver con desechos de esa granja.

 

 

Estamos a 240 kilómetros del derrame de la mina y en medio de eso no ha habido peces muertos. No ha habido otra mortandad similar, así que nosotros descartamos que haya sido por eso. Si esos peces muertos de La Palma hubieran sido provocados por el derrame de la minera ya existiría una gran cantidad de población en Choix, El Fuerte y Ahome con graves enfermedades. Nosotros creemos que fue por la contaminación de esa granja, por los síntomas que presentaba los peces en el momento en que estaban flotando. Pero, además, déjame decirte, el senador López Brito fue días después del derrame, tomó muestras y los resultados que le entregaron a él es que hay una gran cantidad de heces fecales y es probable que sea por la granja. Pero también se comprobó en esos análisis que el agua de esa zona tiene contaminación minera, tiene metales pesados. Junto con las heces fecales que tenían saturado el agua y por lo tanto sin oxigeno para los peces, encontró que además había rastros de metales pesados que no debían estar allí porque no hay ninguna fuente de contaminación de metales. ¿Qué nos quiere decir eso? Que la contaminación por los desechos mineros no es nueva, lleva ya bastantes años, lo único que hizo este accidente de la minería Río Tinto fue incrementar la concentración.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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