Armadas con picos y palas estas mujeres buscan a sus familiares debajo de la tierra
Publicado el: 19/12/2017 07:38:37 p.m. en
Armadas con picos y palas estas mujeres buscan a sus familiares debajo de la tierra
 

Desde 2014 un grupo de madres sinaloenses se dedica a buscar a sus hijos desaparecidos que, en la mayoría de los casos, fueron enterrados en fosas clandestinas luego de haber sido levantados o secuestrados por comandos armados o policías. Las conocen como Las Rastreadoras de El Fuerte y han sido reconocidas por organismos nacionales e internacionales de derechos humanos.

 

 

Por Redacción / De Primera Noticias.

 

 

Hace poco más de tres años un grupo de madres con hijos desaparecidos se reunieron para empezar a buscarlos por su cuenta ante la indolencia de las autoridades. Armadas con picos, palos, guantes y gorras para el sol, estas mujeres se dedicaban a escarbar en aquellas zonas donde, de acuerdo con sus propias investigaciones o denuncias anónimas recibidas a sus celulares, existía la certeza de que había fosas clandestinas.

 

Empezaron a ser conocidas como Las Rastreadoras de El Fuerte y su movimiento creció a tal grado que pronto fueron 90 integrantes las que, dos o tres veces por semana, se reunían para buscar los restos de sus familiares. En todo este tiempo han logrado juntar una base de datos de 594 desaparecidos sobre todo en los municipios del norte de Sinaloa, de los cuales han encontrado a 113.

 

Ante la improbabilidad de que haya justicia para estas personas que fueron secuestradas o levantadas en la mayoría de los casos, solo les queda la esperanza de encontrar sus cuerpos para darles una digna sepultura y un lugar donde ponerles una veladora.

 

El grupo lo empezó la activista Mirna Nereyda Medina Quiñonez, cuyo hijo Rodolfo fue levantado por un grupo de sujetos armados la tarde del 14 de julio de 2014 mientras estaba trabajando en una gasolinera de El Fuerte. Tres años después encontró sus restos en una fosa clandestina en un paraje conocido como Los Muros. Desde entonces se le han sumado más y más mujeres a las que les arrebataron una parte de su cuerpo, de su vida, de sus sueños, cuando uno de sus hijos no regresó a casa nunca más.

 

De Primera Noticias: ¿Por qué tomó la decisión de empezar por su propia cuenta la búsqueda de su hijo?

 

Mirna Nereyda: Iniciamos este trabajo a raíz de la desaparición de Roberto Corrales el 14 de julio de 2014. Él estaba trabajando en una gasolinera cuando fue levantado. Yo puse una denuncia en el Ministerio Público de El Fuerte porque aún no teníamos la Unidad de Desaparecidos que hoy tenemos.  Pero luego me armé de valor, agarré una pala y un machete y empecé a buscarlo. También busqué por medio de las redes sociales a personas que tuvieran algún familiar desaparecido y nos unimos. Hicimos primero un grupo pequeño de catorce personas. Empezamos a buscar en fosas clandestinas y aquí estamos. Ahora somos 594 familias buscando a decenas de personas después de tres años cinco meses.

 

Desde que usted interpuso la denuncia hasta que tomó la decisión de emprender la búsqueda de su hijo, ¿cuánto tiempo pasó?

 

Yo empecé a buscarlo al otro día. El 12 de septiembre de ese año hicimos una primera marcha en El Fuerte. Ahí les hicimos saber a las autoridades que sí había desaparecidos, las obligamos a que reconocieran que sí había personas desaparecidas. Y en ese momento ellos pensaron que esto no iba a parar, que éramos madres que teníamos necesidad de saber dónde estaban nuestros hijos y decidieron apoyarnos poniéndonos personal de la Fiscalía que nos acompañara para cuando fuéramos a la búsqueda, por seguridad, para no exponernos. Afortunadamente hemos hecho un buen equipo tanto con la Procuraduría General de la República, como con la Fiscalía del Estado y los gobiernos municipales en donde trabajamos. A raíz del trabajo que hemos hecho para formar esta gran familia que somos, hemos obtenido muchos avances. Lo más importante es que tenemos una Unidad de Desaparecidos aquí en la zona norte y nos acompaña a la búsqueda un MP de la Fiscalía, vienen peritos y más que nada viene la familia.

 


¿Cómo llegan hasta ustedes los datos de los lugares donde posiblemente se encuentren restos humanos?

 

Afortunadamente la sociedad ya confía mucho en nosotras por el trabajo que estamos haciendo y debido a que no damos datos de quiénes nos dan informes. Entonces ellos nos hablan por teléfono, nos mandan mensajes, nos dejan recaditos por debajo de la puerta en la oficina, le dicen al vecino para que nos diga y no ser directamente ellos, o simplemente nos hacen una llamada por teléfono de un número desconocido y nos dicen vayan a tal lugar. No te dicen precisamente aquí hay, por lo regular te dicen ve a la zona norte de Los Mochis, ahí puede haber un cuerpo, y es ahí donde hacemos la búsqueda. En el 80% son positivos. La sociedad, y los mismos secuestradores en ocasiones se tientan el corazón y nos dicen. Recibimos muchos recados de personas que están en la cárcel, que nos mandan el recado con un familiar. Son muchas historias que tienen que quedar en el anonimato porque sería como faltarles a ellos y ponernos en riesgo nosotras mismas.

 

En el caso de su hijo de qué manera se dio su localización.

 

Nosotras cuando los muchachos cumplen años no hacemos misas, no hacemos marchas, no hacemos manifestaciones, sino que los honramos con una búsqueda. El tercer aniversario de la desaparición de mi hijo fuimos a El Fuerte buscando a un joven que se llama Arnoldo. Fuimos a buscarlo y pues Dios me mandó a Roberto. Justo cuando él cumplía tres años de desaparecido. Fue un regalo muy hermoso que nos dio Dios. Fue algo que nos ha marcado mucho. Es un dolor que tienes, que sientes, te duele pero a la vez te da mucha satisfacción saber que ya tenemos un lugar donde visitarlo.

 

Cuál es el procedimiento una vez que encuentran restos.

 

Al descubrir los cuerpos, el MP hace cadena de custodia junto con los peritos y el cuerpo, a nosotros nos retiran del lugar para no contaminar la escena, entonces ya llegan los peritos, se adueñan de las cosas, nos sacan. Y esos restos son enviados a Culiacán donde hay un laboratorio de genética, por eso es que tenemos los resultados casi de inmediato.

 

¿Una vez que están los resultados la FGE se los entrega a ustedes?

 

Como nos tenemos confianza, me dicen a mí que ya están los resultados y ya nosotros le avisamos a la familia y pedimos el apoyo del gobierno del estado para gastos funerarios.

 

¿Cuántas rastreadoras hay ahorita en el colectivo?

 

En estos momentos somos 90, pero empezamos catorce madres de familia.

 

¿Su base de datos de cuántos desaparecidos es?

 

594 personas que están esperando ser encontradas.

 

¿De qué municipios son?

 

El Fuerte, Ahome, Choix y Guasave, unos de Sinaloa de Leyva, Guamúchil y Culiacán. Pero la mayoría son de El Fuerte.

 

¿En qué contexto se dieron estas desapariciones?

 

La mayoría son levantones. Haz de cuenta que la víctima estaba en una esquina y llegó un carro blanco, un carro negro, lo subieron y se lo llevaron. En otros tenemos que fueron patrullas, los detuvieron y nunca se volvió a saber de ellos. La mayoría son jóvenes de entre 15 y 35 años, hombres, tenemos como 25 mujeres nada más.

 


¿Estos 594 casos que ustedes tienen están también reportados antes las autoridades?

 

No todas. Por ejemplo, el 19 de noviembre encontramos 9 cuerpos y de esos nada más 3 estaban reportados a las autoridades. Los otros no. Nada más estaban reportados a nuestro grupo. Hay muchos casos que aún no se reportan porque son casos de tiempo atrás, del 2010, 2011, y que a raíz de que nos estamos dando a conocer nos están teniendo confianza.

 

En estos más de tres años que han estado trabajando cuántos cuerpos han localizado.

 

113.

 

Y cuántos han sido entregados a sus familiares.

 

97.

 

¿En este tiempo de labor han recibido algún tipo de amenaza?

 

En febrero de este año nos dispararon con pistolas matapolicías, con cuernos de chivo. El agosto del año pasado también nos atacaron. Tiraron al aire, claro, pero es como para decirte ya no vuelvas. Y pues amenazas por teléfono, amenazas con recados debajo de la puerta.

 

¿Están recibiendo protección por parte de las autoridades?

 

Sí, por el gobierno del estado tenemos escolta. Nos acompañan adonde vayamos, están con nosotros todo el tiempo.

 

¿Han tenido obstrucción a sus actividades por parte de alguna autoridad?

 

Como te digo hemos estado trabajando en conjunto, en equipo, apenas así se puede salir adelante, haciendo una colaboración entre nosotras y las autoridades que nos quieran ayudar porque solas correríamos un gran riesgo.

 

Ustedes no buscan culpables sino simplemente encontrar a estas personas y entregar los cuerpos a sus familiares.

 

Exactamente. A nosotros no nos interesa saber quién fue, ni por qué, a nosotras lo único que nos interesa es encontrar a nuestros familiares y tener un lugar adonde ir a darles sepultura, donde ir a dejarles una veladora o rezarles. Nosotras no buscamos culpables. Las autoridades son las que se tienen que encargar de hacer ese tipo de investigaciones.

 

Ahora están constituidas como una asociación.

 

Así es. Se llama Grupo de Desaparecidos de El Fuerte y Zona Norte.

 


¿Están recibiendo algún tipo de apoyo económico para mantenerse en actividad?

 

El gobierno del Ayuntamiento de Ahome nos está apoyando con quince mil pesos mensuales para que paguemos renta, gasolina y equipo de búsqueda.  

 

¿Se han integrado a ustedes personas que no tengan familiares desaparecidos?

 

Sí, muchas personas que se han enterado de nuestra labor y han decidido participar en las búsquedas que hacemos todas las semanas. Afortunadamente contamos con la confianza de la ciudadanía que sabe que estamos haciendo un trabajo difícil y peligroso pero aun así nos ayudan con lo que pueden.

 

 

 

 

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