"Del Ejecutivo Estatal ya no esperamos nada en el tema de las mujeres": Consuelo Gutiérrez
Publicado el: 24/10/2019 01:39:11 p.m. en
"Del Ejecutivo Estatal ya no esperamos nada en el tema de las mujeres": Consuelo Gutiérrez
 

 

“Si la violencia familiar es en muchos casos la antesala del feminicidio, y si esos feminicidios no se previnieron, es porque se está fallando a las mujeres de Sinaloa, muchos de estos casos ya habían sido registrados en el Sistema Estatal de Atención de la Violencia. Muchos de estos casos ya se habían registrado, ya sea en el DIF municipal, en alguna Dirección de Seguridad Pública, en el Instituto de las Mujeres, en el CEPAVIF o en la Fiscalía”

 

 

Por Sergio Ramos.

 

 

La discusión por la despenalización del aborto a nivel nacional ha empezado. La anterior legislatura local se despidió aprobando una reforma en la que se indica que el Estado debe proteger la vida desde la concepción. Sin embargo, Sinaloa ocupa uno de los primeros lugares a nivel nacional en feminicidios, y las autoridades son incapaces de dar protección a las mujeres que han denunciado a sus agresores. Proteger al feto y no atender a las mujeres que están en peligro de ser asesinadas parece ser la consigna de un Estado misógino que se maneja entre la desidia, la incapacidad y la negligencia.

 


En Sinaloa se implementó la Alerta de Género desde 2017. ¿Qué medidas debe adoptar el Estado y por qué no han funcionado? (DPN)

 

 

Conzuelo Gutiérrez (CG): Hay medidas que la Alerta de Género establece para todas las instancias, tanto el Poder Ejecutivo como el Legislativo y el Judicial, en las que señala qué cosas deben realizar. Pero las instituciones no se han puesto de acuerdo en cómo van a operar una alerta. Si lo que se pretende es bajar la incidencia de la violencia feminicida necesariamente se tendría que operar desde todas las instituciones de manera transversal. Es algo que no se ha logrado: la coordinación de todas las instituciones. Cada una de ellas ha hecho su trabajo a como creen que debe ser, y bueno, la mayoría son acciones que ya se venían haciendo en el pasado y que tenemos más que evaluado que no han impactado en la reducción de la violencia contra las mujeres.

 

 

Entre estas medidas cuáles son las que no se han implementado o no se han implementado de manera correcta.

 

 

Insistimos en que sigue todavía habiendo faltantes tanto de recurso humano como de infraestructura y recursos materiales. Es decir, ni el Gobierno del Estado, ni el Gobierno Federal han invertido el recurso que se requiere para implementar una alerta. Si la violencia familiar es en muchos casos la antesala del feminicidio, y si esos feminicidios no se previnieron, es porque se está fallando a las mujeres de Sinaloa porque muchos de estos casos ya habían sido registrados en el Sistema Estatal de Atención de la Violencia. Muchos de estos casos ya se habían registrado, ya sea en el DIF municipal, en alguna Dirección de Seguridad Pública, en el Instituto de las Mujeres, en el CEPAVIF o en la Fiscalía. Es decir, ya había registros de estos casos, aunque no necesariamente denuncia ante el Ministerio Público. En el caso de las órdenes de protección que emite la Fiscalía, el MP, no hay quien dé seguimiento a estas medidas de protección. Nada más las emiten sin responsabilidad de vigilar su cumplimiento, sobre todo que es lo que va a venir a garantizarle a las mujeres que en verdad están siendo protegidas.

 

 

Ahora que mencionas que la protección debe ser integral, también se deben revisan los aspectos culturales y sociales que fomentan la violencia y que culminan en el feminicidio.

 

 

Vamos a encontrar patrones socioculturales que todavía se promueven desde la sociedad y desde las instituciones mismas, que manejan la idea de subordinación de las mujeres frente a los hombres, es decir, la idea de inferioridad, y que el valor que esta sociedad le da a las mujeres las coloca precisamente en una situación de vulnerabilidad, porque esas creencias que todavía se conservan generacionalmente, de que las mujeres tienen que seguir determinadas conductas, y que si salen de esas conductas merecen un castigo, una pena, o merecen ser discriminadas o ser excluidas, pues eso es lo que lleva a las mujeres a vivir violencia, a soportar violencia, a vivir esos ciclos de violencia sin terminar con esas relaciones violentas, precisamente porque hay un juicio social muy fuerte y un juicio institucional después. Y es ese machismo que se genera a raíz de la idea de que las mujeres somos propiedad de los hombres, que los hombres deciden por nosotras, y que en todo caso tendríamos que hacer lo que ellos dicen, lo que precisamente lleva a estas relaciones de violencia, y si a eso le sumamos que las mujeres hemos ido avanzando en el empoderamiento y que no estamos dispuestas a ceder esa libertad, y nos reconocemos como iguales que los hombres, es ahí donde está el choque, y es donde precisamente se empieza a generar una mayor violencia a la que siempre ha existido, porque la violencia contra las mujeres, la discriminación siempre ha estado ahí, hoy se hace visible a raíz de que nosotras las mujeres nos damos cuenta de que es violencia, de que es discriminación, y que queremos eliminarla y no queremos seguir viviendo bajo esos patrones, bajo esas conductas, y bajo esa subordinación en la que históricamente se nos había mantenido a las mujeres. Entonces ese choque que hay a razón de que no estamos dispuestas a permitir más violencia es que hay una reacción de más violencia de parte de los hombres. Es decir, tenemos que buscar la forma de relacionarnos hombres y mujeres en el que seamos considerados como iguales, el hombre y la mujer, sin que necesariamente nadie pase por encima del otro, sino vernos como humanos, con derechos, con los mismos derechos. Entonces eso es fundamental para que podamos transitar a una sociedad más armónica, a una sociedad en la que entendamos que ya no hay papeles en los que las mujeres no podamos estar, o que los hombres no puedan estar, que no hay roles que nos sean ajenos.

 

 

En qué situación se encuentra Sinaloa en el tema de la violencia de género.



La violencia feminicida no es solo el feminicidio, que es la expresión más grave de la violencia contra las mujeres. Vamos a encontrar una serie de violencias en el camino de estas mujeres que desembocó en feminicidio pero que seguramente vivieron muchas violencias previas al asesinato. En Sinaloa hay un número muy alto de casos de violencia familiar de alto riesgo. Y hemos insistido, esos casos de alto riesgo, están en el límite de convertirse en un feminicidio. Si el 70% de los casos de violencia familiar son de alto riesgo, es decir, que hay violencia física, que hay aislamiento, que hay presencia de alcohol, drogas, es decir, una serie de cosas que podemos evaluar como de alto riesgo, de manera conjunta suelen ser precisamente estos detonadores y factores que desembocan en un feminicidio. A eso le llamamos también violencia feminicida, un continuum de violencia que viene y desemboca no necesariamente en feminicidio, puede ser suicidio, otro tipo de muerte, pero que las mujeres la están viviendo de manera constante y sistemática.

 

 

 

El caso de Diana Giselle es un ejemplo de cómo para las instituciones del Estado la violencia de género no es un asunto prioritario.

 

 

Es un claro ejemplo de que el Estado le está fallando a las mujeres. De que no tiene capacidad de respuesta ni en lo elemental. Y es penoso que en lugar de atreverse a denunciar, este caso se convierta en un desincentivo para muchas mujeres. Que eso lo estamos viendo porque desafortunadamente el caso de Diana no debió llegar a estos niveles. Vemos más que nada una especie de minimización del asunto, de no hacer responsable a nadie, o sea nadie es responsable de nada aquí, pareciera que nadie es responsable de garantizarnos a las mujeres nuestra seguridad. Ella hizo lo que tenía que hacer, acudió a la institución correcta, el MP le otorgó una orden de protección, pero esta instancia también se debe asegurar de que su orden se cumpla, y de que la mujer que es el objetivo a asegurar la protección, su integridad física, resguardarla si es necesario, es precisamente una de las facultades y responsabilidades que tiene el MP. Se tiene que asegurar que sus mandamientos, que sus resoluciones, que sus dictados, en este caso una orden de protección, se cumpliera. ¿Qué ocurre en Sinaloa? Se elabora una orden de protección que ya es una orden de formato, no se ponen especiales alertas, ni se hace una evaluación de riesgo en especifico de ese caso, que diga por qué es urgente esa medida que se está otorgando, al menos un resumen mínimo para que quien recibe el oficio le ponga un poco más de atención, puesto que todos los oficios son iguales, y no dicen nada, y reciben muchísimos al día en la DSPyTM. Es fundamental entonces que la FGE resuelva cómo monitorear sus mandamientos, si elaboró una orden de protección, esta se tiene que cumplir, no es solo un documento que puedan pasear las mujeres, sino es un documento que le tiene que garantizar su seguridad y su vida .

 

En el caso de Diana Giselle se le extendió un documento que la acreditaba como una potencial víctima y la Fiscalía no le dio seguimiento al cumplimiento de esta orden.

 

Así es. En el caso de ella incluso hubo llamadas al 911 donde decía que el agresor estaba afuera de su casa y estaba armado. Entonces cómo es posible que si alguien anda armado eso no represente un peligro para las instituciones encargadas de proteger a las mujeres. Todo eso tiene que evaluar, el riesgo por un lado con la personalidad del agresor y por otro lado la conducta que este externa, que eran amenazas de muerte y que además traía un arma.

 

 

¿Qué le parecen las declaraciones del secretario de Seguridad Pública de Culiacán, Óscar Guinto Marmolejo, en el sentido de que no cuenta con los elementos ni con las patrullas suficientes para atender a todas las personas que tienen una orden de protección?

 

 

Ni siquiera han hecho un protocolo de actuación. Es decir, esto no ha ameritado nada para la DSPyTM porque hace mucho debieron asignar personal para que precisamente se ponga en contacto con estas víctimas, y puedan así decidir cuáles son de alto, mediano o bajo riesgo, ponerse en contacto con el CEPAVIC, con la misma Fiscalía y decir, bueno, qué observaron ustedes, esto sí amerita que vayamos hoy, hay alguien que tiene que darle seguimiento. No necesariamente tienen que ser los policías los que coordinen. Al final decidir qué casos son de alto riesgo y que vayan los policías al domicilio. De lo contrario vas a ver un número importante de órdenes de protección ahí en un archivo, en un escritorio, y las mujeres mientras tanto viviendo un riesgo latente.

 

 

¿Qué esperan los colectivos feministas sinaloenses que ocurra con la discusión por la despenalización del aborto a nivel nacional? En el caso de Sinaloa, la anterior legislatura se despidió aprobando una reforma en la que se señala que el Estado está obligado a defender la vida desde la concepción.

 

 

Del ejecutivo estatal ya no esperamos nada por la reforma que tú mencionas, pero estamos esperanzadas tanto en el Poder Judicial por la acción de inconstitucionalidad que se promovió, como en el poder legislativo federal para que se pueda hacer esa gran reforma para todo el país porque es una deuda histórica con las mujeres. Ya la SCJN señaló que las únicas mujeres que están en las cárceles por aborto son las más pobres, aquellas que están en condición de pobreza y que no tienen acceso a servicios ni apoyo de ningún tipo y eso las hace más vulnerables. Está claro que no todas las mujeres van a sufrir las condiciones de esta legislación que tenemos actualmente porque hay mujeres, ya se ha dicho, que tienen recursos y que pueden incluso practicarse un aborto en un consultorio privado. De ahí que no podemos seguir criminalizando a las mujeres más pobres, además de que es un asunto de tratar a las mujeres como entes independientes, ya no dependientes de un ser distinto, porque parece que dependemos del marido, del padre y ahora del hijo que todavía no nace. Y creo que existe ahorita una coyuntura que puede dar lugar a este cambio legislativo y que también esto mandaría un mensaje para cambiar los patrones socioculturales que tenemos en nuestro país que responsabiliza solo a las mujeres, en este caso de embarazarse y que a los hombres los sigue excluyendo de cualquier responsabilidad.

 

 

En el caso de Sinaloa qué se puede esperar que ocurra para revertir la medida que tomaron los anteriores legisladores.

 

 

Esperar que se resuelva sobre la acción de inconstitucionalidad se que promovió y esperar también lo que se trabaje a nivel nacional. Se podría discutirse en el Congreso Estatal, podría hacerse una reforma también, sin embargo, tendríamos que asegurarnos que existan las condiciones, no se trata de subir el tema a tribuna nomás por subirlo. Tenemos que garantizar que esto salga porque de lo contrario solo se genera un ambiente nada bueno para las mujeres. Ya lo vimos con el caso del matrimonio igualitario. Es decir, se generan momentos muy adversos para las mujeres socialmente, vimos todo lo que desencadenó, lo que desencadena esta polarización que hay, incluso en el tema del aborto, entonces las que salimos perdiendo si no se logra avanzar seguimos siendo las mujeres.

 

 

 

 

 

 

 

 

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