"Chuy" Toño a sueldo de Ismael "El Mayo" Zambada
Publicado el: 14/01/2019 04:27:54 p.m. en
"Chuy" Toño a sueldo de Ismael "El Mayo" Zambada
 

Durante le juicio contra Joaquín Guzmán Loera en la corte de Nueva York se dio a conocer que el Cártel de Sinaloa recomendó y pagaba nómina al ex director de la Policía Ministerial del Estado, Jesús Antonio Aguilar Íñiguez, Chuy Toño, durante el sexenio de Juan Millán Lizárraga, según declaraciones de Vicente Zambada Niebla. También salieron embarrados un general en la época de Felipe Calderón y un coronel que fue jefe de la guardia personal de Vicente Fox Quesada. En el trasfondo de estas confesiones, solo silencio ha prevalecido de parte de los directamente aludidos por el hijo del capo convertido en testigo protegido en Estados Unidos.

 

 

 

Por Redacción De Primera Noticias.

 

 

 

Jesús Antonio Aguilar Íñiguez no solamente fue propuesto por Ismael El Mayo Zambada para la dirección de la Policía Ministerial del Estado (PME), sino que además cobraba en la nómina del Cártel de Sinaloa y era amigo personal del capo oriundo de la sindicatura de El Salado.

 

Así lo testificó Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, el pasado jueves 3 de enero durante su participación en el juicio en contra de Joaquín Guzmán Loera, que se ventila en la Corte Federal del Este de Nueva York, y que ya lleva dos meses de audiencias.

 

Chuy Toño, considerado durante el gobierno de Mario López Valdez como el “superpolicía” que Sinaloa necesitaba para combatir el crimen, fue premiado con una jubilación de 50 mil pesos mensuales gracias a la modificación de la Ley de Seguridad Pública que realizó el Congreso del Estado por orden de Malova, y que redujo de 30 a 25 los años de servicio dentro de las corporaciones policiacas.

 

Durante su estancia al frente de la Ministerial de 2011 a 2016 no solo creció el crimen, sino que los homicidios se multiplicaron y el sexenio de López Valdez concluyó como uno de los más violentos de las últimas décadas. Desde esos años, al jefe policiaco se le señaló de apoyar los intereses del Cártel de Sinaloa, atacando solo a los grupos contrarios como a los Beltrán Leyva, a Los Mazatlecos, La Mochomera y las huestes de Fausto Isidro Meza Flores, El Chapo Isidro.

 

De acuerdo con el testimonio de El Vicentillo, Chuy Toño como jefe policiaco en el sexenio millanista colocaba a comandantes en las zonas donde se movía El Mayo: la sindicatura de El Salado, Costa Rica, Eldorado y la Cruz de Elota. Llegó como jefe de la Ministerial en el sexenio de Juan S. Millán y presentó su renuncia cuando fue ejecutado Rodolfo Carrillo Fuentes, El Niño de Oro, a manos de un comando del Chapo Guzmán en Plaza Cinépolis. Desde entonces comenzó una guerra entre los Cárteles de Sinaloa y Juárez.

 

Con el asesinato de Carrillo Fuentes se descubrió que uno de los hombres cercanos a “Chuy Toño”, Pedro Pérez López servía como escolta del capo de Navolato. Así, las investigaciones recayeron sobre Aguilar Íñiguez, quien renunció y se le libró una orden de aprehensión por delincuencia organizada. Lo mismo ocurrió con la plana mayor de la Ministerial.

 

Sin embargo, años después todos fueron absueltos, incluido “Chuy Toño”, quien en 2011 fue reinstalado por Mario López Valdez como director de la PME. Malova defendería al comandante a capa y espada, hasta que logró su jubilación por 25 años de en el servicio público. El gobierno lo premió con una pensión de 50 mil pesos.

 

Pero la historia no terminó ahí, ya que, como director de la Ministerial, Aguilar Íñiguez nunca aprobó los exámenes de control de confianza a nivel federal, y aunque por Ley tenía que ser retirado del cargo, Malova lo protegió y siempre aseguraba que era necesario en el puesto de seguridad.

 

Como alto mando de seguridad en el estado, tampoco logró que la corporación a su mando saliera de la lista de las instituciones de seguridad más reprobada. Los niveles de no aprobación de los agentes alcanzó más del 50 por ciento, colocando a la Ministerial a nivel nacional como la más reprobada.

 

De manera sistemática, la Ministerial fue señalada bajo su mando de ser una de las corporaciones que más torturaba a imputados de delitos, desde narcomenudistas hasta acusados de homicidios. Era la fórmula de “Chuy Toño”, sacar adelante casos de investigación a punta de golpes a los detenidos. Por este motivo, varios casos de tortura llegaron a ser denunciados ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Incluso sus policías estuvieron bajo sospecha de desapariciones forzadas. Eso sí, los jerarcas del Cártel parecían contentos con el trabajo realizado por el escuinapense.

 

“El Vicentillo” además declaró ante el Gran Jurado que su padre y El Chapo pagaban a militares de alto rango y a la Policía Federal para combatir a sus enemigos, Los Zetas, los Beltrán Leyva y los de Juárez.

 

Bajó juramento dijo que su padre tenía “en el bolsillo” a Humberto Eduardo Antimo Miranda, oficial mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el sexenio de Felipe Calderón, y al escolta personal del expresidente Vicente Fox, coronel Marco Antonio de León Adams.

 

Durante la audiencia número 22 del juicio, la primera de 2019, Zambada Niebla relató un encuentro que su padre tuvo a principios de 2007 con el general Humberto Eduardo Antimo Miranda, en ese momento oficial mayor de la Sedena.

 

“Al general Antimo lo llevé a Culiacán a conocer a mi papá, era un general, oficial mayor de la Secretaría de la Defensa”, inició El Vicentillo, en respuesta a los cuestionamientos de la fiscalía que acusa a Guzmán Loera de narcotráfico y lavado de dinero.

 

“Se reunió con mi papá, me lo llevó ‘el licenciado’ Carlos, había rumores de que otros generales se estaban poniendo al servicio de Arturo Beltrán Leyva, Los Zetas y los Carrillo Fuentes”, indicó el testigo protegido.

 

La fiscalía no se conformó con el caso del exoficial mayor de la Sedena y cuestionó a El Vicentillo sobre el “coronel Adams”.

 

“Era amigo de mi papá”, dijo con soltura el primogénito de El Mayo Zambada al referirse al coronel Marco Antonio de León Adams, jefe de la guardia personal del expresidente Vicente Fox Quesada.

 

“Era contacto de mi papá. En 2001 era el encargado de la seguridad (Estado Mayor Presidencial) del presidente Fox”, recalcó.

 

El testigo sostuvo que él y su padre se reunieron con el coronel en varias ocasiones en la Ciudad de México, “para pasarle información (a El Mayo) sobre operativos que se iban a realizar para ubicar a mi compa ‘Chapo’ (en ese momento recién fugado de la prisión de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco). Yo me reuní con él en el restaurante El Lago de Chapultepec”, apuntó El Vicentillo.

 

La fiscalía quiso saber si al coronel lo conocían en el Cártel de Sinaloa por algún nombre, apodo o código.

 

“Cuando por radio o teléfono hablábamos sobre él, le decíamos ‘El Chicle’… porque en México había una marca de Chicles Adams (Chiclets Adams)”, explicó.

 

Zambada Niebla involucró al coronel De León Adams con un rescate de El Chapo que hicieron él y su padre, e indicó que por información que les dio El Chicle sacaron a Guzmán Loera de Tepic, Nayarit, a bordo de un helicóptero de su propiedad, y lo llevaron a Culiacán.

 

El integrante de la escolta de Fox presuntamente les informó que habría una operación en esa ciudad nayarita para ubicar y capturar a El Chapo.

 

El hijo de El Mayo no pudo decir a la fiscalía a cuánto ascendía el pago mensual que su padre daba al “coronel Adams”, porque eso lo manejaba personalmente su progenitor.

 

En términos generales, Zambada Niebla afirmó que entre 2001 y 2008 el Cártel de Sinaloa gastaba más de un millón de dólares mensuales para pagar a militares, políticos, funcionarios públicos, y policías federales estatales y municipales.

 

Antes de hablar de los militares, El Vicentillo aclaró que el expresidente Vicente Fox no tuvo nada que ver con la fuga del El Chapo de Puente Grande, Jalisco, como en su momento reportaron los medios de comunicación.

 

 

Con información de Proceso

 

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